La radiografía de la pobreza en el Bierzo Alto se refleja en 150 familias
Cáritas atiende en Bembibre un comedor social que ha servido más de mil menús.
La fotografía más cruda de la pobreza en el Bierzo Alto se dibuja en la situación de 105 familias, que son las que atiende ya Cáritas en esta zona minera de la comarca. Cáritas Interparroquial de Bembibre y la Hoac cristiana ofrecieron ayer en la Casa de las Culturas una «Radiografía de la Pobreza en el Bierzo Alto», en el curso de un acto en el que se destacó la incidencia real de la crisis medida desde la necesidad de asistencia que registran estos colectivos.
Cáritas ha visto en lo que va de año incrementarse en diez el número de familias que han solicitado auxilio extremo respecto a las del 2010. Si bien, según especificó como representante de Cáritas, Ángel Ferrero, el incremento es realmente mayor. «En el 2010 había varias familias de inmigrantes que han retornado a sus países y por tanto ya no son asistidos por Cáritas de Bembibre con lo que si tenemos 10 familias más se entiende que el incremento es de éstas más las que sustituyen a las de inmigrantes que se han ido», explicó.
Un perfil «normal». La situación social acaba también con el perfil que se había establecido para las familias que necesitaban apoyo de Cáritas. «No se trata sólo de familias desestructuradas. Ahora son también otras familias de las que uno creía que no iba a tener problemas económicos y que acude a Cáritas», añadió.
Alimentos y dinero. La ayuda que Cáritas ofrece a estas familias consiste principalmente en la entrega quincenal de alimentos de primera necesidad. Pero también facilita ayuda económica en casos puntuales que normalmente son derivados desde el Ayuntamiento como atención urgente. «Son familias que han dejado de percibir ingresos y llevan meses de retraso en pagos de alquiler o luz y se derivan a Cáritas mientras les tramitan otra ayuda el Ayuntamiento. Por el retraso administrativo de esas ayudas es Cáritas quien se hace cargo de esos pagos de forma temporal».
Otro servicio que ha visto redoblada su atención a los indigentes es el comedor social. «Les proporcionamos ropa, aseo, casi se lo exigimos porque llegan en malas condiciones y les damos la comida gratis» señaló el representante de Cáritas. El número de comidas hasta el pasado mes octubre fue de 1.045 unidades.
Cuarenta voluntarios vitales. En la ponencia sobre la «Radiografía de la Pobreza» participaron dos especialistas en la materia que son profesores de la Escuela de Trabajo Social. Se trata de María Jesús Domínguez y Rogelio Gómez, que justificaron la organización de este foro. «Porque la crisis se había iniciado ya con la crisis de la minería, y vemos que se está desbordando, se nos escapa de las manos, y queríamos dar a conocer la situación concreta», adujeron. El segundo objetivo de la ponencia era la búsqueda de apoyos y colaboraciones. «Actualmente los programas se llevan a cabo gracias al trabajo altruista de una cuarentena personas, la mayor parte jubilados o prejubilados que tenemos tiempo libre».
La solidaridad también crece. Todos los lunes recogen la ropa que se reparte a lo largo de la semana. Pero se da la circunstancia que obtienen más ropa de la que se reparte por lo que también colaboran con otras ONG’s para su redistribución.