Las pedanías quieren «evitar enfrentamientos» con el imputado
El alcalde de Peranzanes, Vicente Fernández, difundió ayer el malestar de los pedáneos de su municipio con la plaza de celador en el municipio adjudicada a una persona que está acusada de incendiar el monte, y suspendida de sus funciones. A Fernández, que no estaba ayer tarde localizable, le bastan las garantías de la Junta —«con lo que ha dicho el delegado de la Junta nos tranquiliza», afirmó en Radio Bierzo— pero los pedáneos no se fían. Las juntas vecinales de Peranzanes entienden que la zona está perfectamente controlada con el celador mayor de la Reserva de Caza y con los agentes forestales y no es necesario que Alberto García ocupe una plaza de celador. El regidor transmitió la necesidad de «evitar enfrentamientos» si el polémico celador se encargara de velar por la caza en Peranzanes.
El acusado de incendio también ha pagado una multa de 650 euros tras ser sorprendido en el año 2005 con un corzo abatido sin el correspondiente precinto, aunque tiene recurrida la sanción impuesta por la Junta.