Ocho de los diez mayores municipios retrasan tres meses sus presupuestos
Sólo Toreno y Carracedelo han aprobado unas cuentas austeras para el año 2012.

Toreno, uno de los pocos municipios grandes del Bierzo con presupuesto del 2012 aprobado.
Si el dinero son habas contadas, los ayuntamientos del Bierzo están esperando a saber cuántas habas cuenta el Gobierno y cuántas, la Junta de Castilla y León para contar las suyas. Ocho de los diez municipios más importantes del Bierzo han decidido iniciar el año sin tener aprobados sus presupuestos del 2012 y esperar a que termine el primer trimestre antes de hacerlo para darle tiempio al Gobierno y a la Junta a aprobar sus cuentas anuales.
El cambio de Gobierno, que ha retrasado la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado y un Congreso de los Diputados nuevo, que puede legislar nuevas condiciones para el endeudamiento de las administraciones públicas, ha llevado a la mayoría de los municipios del Bierzo, empezando por Ponferrada, Bembibre o Fabero y siguiendo por Villafranca, Toral de los Vados y Cubillos a funcionar con la prórroga de sus presupuestos anteriores durante los tres primeros meses del año. Situaciones especiales se dan en Camponaraya, pendiente de que tome posesión el nuevo alcalde tras el fallecimiento de su regidor, y sobre todo en Cacabelos, que se encuentra tan asfixiado por la deuda municipal —con 13 millones de euros, casi cinco veces el presupuesto anual— que el alcalde, Adolfo Canedo, está a la espera de las recomendaciones que reciba del Consejo Consultivo de Castilla y León para saber lo que tiene que hacer.
«Todos los días nos estamos desayunando con noticias que inciden la elaboración del presupuesto municipal, así que la idea es no ser más rápidos de lo que es la realidad», contaba ayer el concejal de Hacienda de Ponferrada. Neftalí Fernández quiere esperar a que el Gobierno termine de modificar el marco económico.
«Necesitamos saber lo que recibiremos del Estado», reconocía el alcalde de Fabero, José Ramón Cerezales, que ya anuncia unos presupuestos a la baja porque los cinco millones de euros del 2011 «no eran realista». Nadie quiere consignar grandes inversiones este año. En Bembibre, con una deuda de siete millones, dos de ellos de proveedores, pagar las facturas en 30 días se ha convertido en una prioridad y el equipo de José Manuel Otero sólo espera que salgan adelante proyectos financiados íntegramente por la Junta como el centro de saludo o la estación de autobuses, informa M.Á. Cebrones .
Y lo mismo sucede en Villafranca, donde la socialista Conchi López espera contar con menos ingresos y sabe que la deuda de tres millones supera ampliamente los 2,2 millones del último presupuesto aprobado. «Lo que más tenemos son deudas y vamos a pagar algo», afirma.
En Toral de los Vados, otro socialista como Pedro Fernández también anuncia «sobre marzo» la aprobación de las cuentas del año, aunque no se sienta tan atado a los ingresos del Estado. «Hacemos presupuestos muy realistas y después aprobamos modificaciones de crédito a medida que vengan ingresos de otras administraciones», explica.
Las excepciones: Carracedelo y Toreno. Sólo Carracedelo, donde el equipo de Raúl Valcarce ya ha aprobado un presupuesto de 2,1 millones de euros para el 2012, y Toreno, que manejará tres millones de euros este año, se salen de la estadística.
«Tenemos 700.000 euros de deuda y queremos seguir reduciéndola por debajo del 20 por ciento. Aquí pagamos a los proveedores a 15 días y tenemos la luz al día», asegura el alcalde de Toreno, el popular Pedro Muñoz.