El juez decano advierte de que el colapso volverá al 5 si no hay refuerzo
Hernáiz insiste en al menos dos funcionarios que puedan seguir actualizando casos.

El nuevo juez del 5, Ignacio Candal, y el juez decano de Ponferrada, Óscar Hernáiz.
A medio plazo el juzgado número de 5 de Ponferrada volverá a vivir una situación de colapso. Así lo advirtió ayer el juez decano de Ponferrada, Óscar Hernáiz, después de que el Ministerio de Justicia denegara la prórroga del refuerzo que durante el pasado año ha conseguido revisar todos los expedientes de civil y de penal del número 5, «aunque no se han podido tramitar». Hernáiz matizó que con el personal de refuerzo del 5 bis—un juez, un secretario judicial y tres funcionarios— se actualizaron unos dos mil expedientes.
El juez decano matizó que el juzgado número 5 atiende además de las causas civiles y penales el área de Violencia de Género, que tienen carácter urgente frente al resto de los asuntos. Así, los dos jueces aplicaron un sistema alterno organizado por semanas para atender los servicios del juzgado de guardia y los de violencia sobre la mujer por separado. Por este motivo, insistió en la necesidad de que esta sección necesita más personal y concretó que ya se ha solicitado —y que lo reiterará Junta de Jueces— al menos que se conserven los dos funcionarios para que puedan seguir dando salida a los casos.
Motivos económicos. A pesar de que se ha insistido en que el único motivo para denegar la prórroga del personal ha sido económico, Hernáiz consideró prioritaria la situación del 5 de Ponferrada porque si no «se dará una duplicidad de funciones que no nos podemos permitir», ya que el juez titular deberá volver a revisar todos los casos cuando lleguen a su poder en el momento que la actividad diaria se lo permita.
Hernáiz apuntó las posibilidad para descolapsar los juzgados: la creación de un juzgado exclusivo de violencia de género; el aumento del número de juzgados y el aumento permanente de la plantilla. El juez decano consideró estas medidas estructurales ya que desde que se creó el número 5, hace seis años, siempre ha tenido una actividad muy acentuada, aunque se mostró bastante escéptico a que con la crisis se ejecute alguna de las propuestas.
«La situación de desorden y de descontrol era tal que no había una conciencia clara de en qué situación estaban los expedientes, se atendía lo urgente, el día a día y todo lo demás quedaba en el armario», explicó Hernáiz, tras valorar así como «positivo» la existencia durante un año del 5 bis.
Aumento de las resoluciones. Durante estos doce meses se revisaron 675 expedientes penales y más de 1.500 de ejecución civil. A mayores, se impulsó el número de resoluciones. De las 171 dictadas en el 2010 se pasó a 222 el año pasado y los autos definitivos se elevaron de 347 a 410, así como los decretos, que pasaron de los 45 del 2010 a los 295. Por lo tanto, el número de procedimientos pendientes de Civil se redujeron de 1.526 a 1.171. En el caso del área de Penal, casi se duplicaron las sentencias por juicios de faltas llegando a las 70 y se abrieron 77 expedientes, frente a los 17 incoados en el 2010.
En cuanto a las actuaciones que se están desarrollando actualmente para la ampliación del palacio de justicia de Ponferrada, Óscar Hernáiz, confía en que sigan adelante a pesar de los recortes económicos por la crisis.