Dos docenas de empresarios se interesan por los gastrobares de la plaza de abastos
El proyecto para abrir doce establecimientos en la segunda planta está muy avanzado.

La primera planta del mercado es d epuestos convencionales y la superior será de gastrobar.
La iniciativa está cogiendo cuerpo y son ya 24 los empresarios que se han interesado en abrir uno de los doce puestos situados en la segunda planta del mercado de abastos de Ponferrada, que han sido desafectados por el Ayuntamiento para establecer en esta zona una especie de gastrobar o gastromercado. El concejal de Desarrollo Económico, Reiner Cortés, explica que de momento no se han formalizado las solicitudes de estos puestos, que tratan de fusionar de una manera muy dosificada la tienda de comestibles, el bar y el restaurante. Pero, eso sí, su puesta en marcha podría ser inminente a falta del visto bueno definitivo por parte de los técnicos y la representación política municipal.
Precisamente, el viernes de la próxima semana se celebrará en Ponferrada una jornada de debate y puesta en común de iniciativas comerciales, y será ahí, en el marco del Castillo de los Templarios donde se podrá ya conocer y visualizar una primera infografía de cómo quedará el diseño de acondicionamiento de la segunda planta del mercado de abastos de la ciudad para el gastromercado.
«Tendrá personalidad propia, de aquí», resaltaba ayer el concejal Cortés, al tiempo que añadía que seguirá patrones de este tipo de establecimientos abiertos con éxito en ciudades como Santiago de Compostela, Madrid (mercado de San Antón) o Barcelona (La Boquería). «Será ajustar aquí las ideas de Madrid o Santiago, pero adaptado a una idea propia nuestra», concluía el edil ponferradino.
Intervención urbanística. El Ayuntamiento de Ponferrada, dado que la apertura del típico puesto del mercado en la parte alta de la plaza de Abastos no ha dado resultado, ha decidido acometer una pequeña intervención urbanística para abrir al exterior la segunda planta y ubicar aquí los citados gastrobares. Un establecimiento en donde el cliente acude a comprar el producto fresco y tiene la posibilidad de llevárselo para casa o degustarlo en el mismo lugar donde lo compra tras ser cocinado en el mismo puesto. En Madrid o Barcelona han funcionado mucho puestos por ejemplo de mariscos (por ejemplo ostrerías) o de la más variada comida internacional. La intervención urbanística en la segunda planta del mercado ponferradino sería mínima e incluso se ha cuantificado en un primer momento en apenas unos 6.000 euros. La mano de obra para abrir ventanales y estructuras que aporten luz y terrazas correría a cargo de la Escuela Taller Municipal.
En cuanto a los contratos sería de entrada una cesión a modo de vivero comercial. El empresario haría la inversión, se quedaría hasta tres años y luego iría a la concesión ordinaria tipo.
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redaccion.ponferrada