Mal trago en el bar Krisis
Las mujeres acababan de hacerse cargo del local. La víctima sufrió una traqueotomía de la que tardó 122 días en recuperarse.

El denunciante, Luis Prada, en su comparecencia en los juzgados, acompañado de su hijo, tras abandonar el hospital.
«Krisis». Extraño y acaso agorero nombre para un bar, se dirán algunos ahora. Lo cierto es que infortunio o imprudencia, como la justicia ha certificado, todo resultó una concatenación nefasta de acontecimientos la mañana del 9 de noviembre del 2008 en el número 13 de la avenida de La Cemba. Las dos camareras hacía poco tiempo que se habían hecho cargo del negocio y todas las fuentes aseguran que estaban muy ilusionadas con sacarlo adelante. Pero terminaron destrozadas por el suceso. Por una razón u otra, Luis Prada, que entonces tenía 73 años, acabó en una ambulancia del 112 intoxicado por el lavavajillas que contenía la botella de mosto. En el Hospital del Bierzo, el septuagenario precisó tratamiento médico y también quirúrgico. Tuvo que ser sometido a una traqueotomía. En total tardó 122 días en curar —más de cuatro meses—. Cuarenta de ellos se los pasó hospitalizado en el centro sanitario de Fuentenuevas, y setenta impedido totalmente para sus ocupaciones habituales. En la actualidad, según los informes forenses, el anciano aún mantiene como secuela «un ligero perjuicio estético derivado de la cicatriz residual de la traqueotomía».
Los gastos que se ocasionaron al sistema público sanitario, en este caso al Sacyl, tanto por los tratamientos como por la intervención quirúrgica a la que se sometió a Prada ascendieron a 26.928 euros.