Escombreras de I+D+i
La Junta incluye la restauración de Tremor en su guía de buenas prácticas sostenibles.

La escombrera restaurada y bajo ella algunas viviendas de la localidad de Tremor de Arriba.
¿Cómo deben recuperarse las viejas escombreras carboneras que salpican las cuencas leonesas? La Junta de Castilla y León ha encontrado en Tremor de Arriba (Igüeña) el ejemplo a seguir. La Administración autonómica acaba de incluir en su catálogo de buenas prácticas de sostenibilidad e I+D-+i, la intervención desarrollada por la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) en la pequeña población del Bierzo Alto.
El resultado es la integración natural de un espacio de siete hectáreas de superficie que hasta hace poco era una vergüenza para el pueblo y para sus visitantes. Un elemento clave para la rehabilitación ha sido la activación de los procesos de creación de suelo para a partir de ese punto comenzar con un proceso de sucesión ecológica que culminara en la aparición de un terreno capaz de sustentar a una comunidad vegetal similar a la del entorno.
Pero no ha sido el único factor que ha merecido la inclusión del proyecto en la guía que edita la Junta de Castilla y León. La sostenibilidad del mismo ha tenido un papel protagonista en esta mención, según explicaron fuentes de la Ciuden.
Las actuaciones que se sucedieron en el promontorio de estériles minero de Tremor fueron desarrolladas prioritariamente por personal contratado en la zona. De este modo, la población se implicó aún con más denuedo en la recuperación de un espacio tan degradado par la comunidad. La formación del personal, asimismo, se efectuó en el centro Ciuden-vivero que se localiza en Igüeña, y del que salieron también las plantas empleadas en la repoblación.
La Fundación Ciudad de la Energía, sin embargo, no estuvo sola en la iniciativa, en la que colaboró el Ciema, también el Ayuntamiento de Igüeña y el Consejo del Bierzo. El objetivo del catálogo de buenas prácticas es «dar a conocer ejemplos de integración de las consideraciones ambientales, sociales y económicas en la actividad investigadora e innovadora, como variables que deben estar presentes en cualquier acción que desarrollen los investigadores, los centros tecnológicos y las empresas», se jactaron ayer responsables de la Ciuden. Estos destacaron que el protocolo de actuación fue diseñado por el equipo del experto del Ciemat, Avelino García.