San Pedro cumple los 50 en Ponferrada
La parroquia más urbana celebra medio siglo en el centro de los cambios urbanísticos y sociales de la ciudad.
Hace ya medio siglo que la iglesia de San Pedro observa a la ciudad de Ponferrada. Con sus torres sin rematar ha visto como la ciudad crecía con los inmigrantes que llegaban a la capital del Bierzo en busca de trabajo en las industrias y las minas. Esta idiosincrasia de personas son las que fueron uniéndose en torno a la parroquia, que como recuerda su párroco durante los últimos 40 años, Urbano Rodríguez Fernández, fueron aglutinándose en torno a la actividad del templo.
Fue el 4 de febrero de 1962 cuando se bendijo e inauguró la nueva iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de Ponferrada, cuya primera piedra se había puesto el 22 de octubre de 1950. Ayer se celebraron estos 50 años de historia con la presencia del vicario de la diócesis de Astorga, Marcos Lobato, en la eucaristía conmemorativa que se celebró ayer a las 20.00 horas y a la que asistieron los fieles, con el alcalde, Carlos López Riesco, y el presidente comarcal, Alfonso Arias, a la cabeza.
Cinco millones de las antiguas pesetas costó el edificio, que se desarrolló gracias al pueblo minero de Flores del Sil, ya que se asoció la iglesia al poblado. La historia de este templo no fue fácil, ya que diez años después de su fundación, el Ministerio de la Vivienda reivindicó su parte de la propiedad, porque no había recibido en su momento la cuota correspondiente por su construcción. Finalmente, en la década de los 80 y gracias al esfuerzo de los fieles, la parroquia se hizo con la propiedad. Más tarde, a mediados de los 90, el templo consiguió sus ansiadas campanas. Aún así, el templo continúa completándose poco a poco.
El barrio de La Puebla fue creciendo y de la iglesia de San Pedro se desgranaron otros templos, como el de San Ignacio, Flores del Sil o el Sagrado Corazón. «Del aluvión de inmigrantes de los primeros años la zona ha cambiado y se ha convertido en un barrio eminentemente comercial», explicó su párroco, que mantiene las puertas abiertas durante casi todo el día: «Esta iglesia está en el centro y cualquiera que pase siempre puede entrar». Incontables son los bautizos, los matrimonios o los funerales y misas que se han celebrado durante estos 50 años en San Pedro.
Urbano Rodríguez Fernández destacó que, aunque la iglesia no tiene grandes tallas, sí cuenta entre sus ‘joyas’ con el retablo del siglo XVI que estaba en la iglesia que se destruyó con la construcción del barrio de Las Huertas del Sacramento y la talla de la antigua iglesia de San Pedro, la original, que se encontraba donde ahora se levanta el edificio de Telefónica y que se tiró para que pasara la Nacional VI. Pero si por algo destaca San Pedro, según su párroco, es por «su generosidad, siempre se ha significado por sus recaudaciones solidarias».