el reciclaje fraudulento, en el punto de mira | una gestión de la basura que huele mal
Dos detenidos en una trama de reciclaje que vertía residuos ilegalmente en Cubillos
El Seprona, que ha localizado 250 toneladas, sorprendió ‘in fraganti’ a los trabajadores de la empresa .

Los vertidos se realizan en la localidad de Finolledo, en el marco de una antigua fábrica de ladrillos y cerámica en desuso.
Los agentes del Seprona de la Guardia Civil detuvieron a M.A.C.M. y J.P.O., ya que eran los responsables de Recuperaciones del Bierzo, «una empresa clandestina» que ofertaba la recogida y gestión de diversos tipos de residuos sólidos a un precio inferior al de otras compañías. Aunque anunciaban que los trasladaban a una planta de reciclaje y gestión de residuos en Galicia, en realidad los vertían de forma ilegal en Finolledo (Cubillos), en los terrenos próximos a una antigua fábrica de ladrillos y cerámicas, sin ningún tipo de control ni separación previa de los materiales, según apuntaron desde Subdelegación del Gobierno.
La detención se produce por un presunto delito de estafa relacionada con la gestión de residuos. Los agentes descubrieron entre los restos plásticos, escombros y material procedente de talleres mecánicos. La empresa captaba a sus clientes con la oferta de economizar gastos y «les entregaba un documento en el que faltando a la verdad, se justificaba que esos residuos habían sido trasladados a una planta de reciclaje de Galicia», aunque hay dos en Ponferrada. Las diligencias las instruye un juzgado de Ponferrada.
El Seprona de la Guardia Civil denominó la actuación Operación Reciclaje II, ya que a principios de febrero la primera fase se saldó con cuatro detenciones en León. Desde la junta vecinal de Finolledo ya habían denunciado los hechos, aunque el impulso final a la investigación lo dio «la colaboración ciudadana», que ayudó a los agentes a localizar el depósito de los vertidos «facilitando sorprender al personal de la empresa in fraganti, vertiendo y procediendo al enterramiento de los residuos», según apuntaron desde Subdelegación del Gobierno.
Hace quince días, los agentes se personaron en el Ayuntamiento de Cubillos del Sil, al que pertenece Finolledo, y comenzaron a hacer sus indagaciones y pesquisas. De momento, la Guardia Civil tiene constancia de al menos 250 toneladas de residuos, aunque la operación no se da por cerrada pendiente de concretar los lugares y la cantidad de residuos total que ha sido vertida.
La pedánea de Finolledo y concejala de Medio Rural, Participación Ciudadana de Cubillos del Sil, Rosa Elena Gómez, apuntó ayer que los vecinos de la localidad estaban desde hace meses con la mosca detrás de la oreja y que finalmente las denuncias han dado sus frutos, ya que muchos se quejaban de que los restos se veían desde la carretera. «La junta vecinal, junto con el forestal de zona, puso la denuncia hace dos años, tanto contra la empresa que vierte como contra el propietario de la antigua fábrica de ladrillos, que deja que se hagan los vertidos», explicó la pedánea, que añadió que finalmente los restos han acabado en terrenos propiedad de la junta vecinal.
Gómez explicó que esta situación se alarga desde hace más de siete años y lamentó los daños causados en la zona. «Todas las empresas y las administraciones tienen que ser responsables con el medio ambiente», exigió Rosa Elena Gómez.