Un pueblo madrileño se asesora en el Bierzo contra su incineradora
Morata de Tajuña busca el apoyo de Salvemos el Bierzo para frenar a Cimpor.

Operarios de Cosmos y escolares de Toral, plantando árboles en la cantera de la cementera.
Morata de Tajuña es un pueblo madrileño de siete mil habitantes situado al sur de Chinchón y muy cerca de la autovía de Valencia. En Morata tienen una fábrica de cemento, como en Toral de los Vados, y como en Toral de los Vados, el grupo portugués Cimpor pretende iniciar un proceso de «valorización energética» —eufemismo usado para hablar de la incineración de residuos cuya ceniza se emplea en el proceso— que ha sembrado la preocupación de en la localidad. Su asociación vecinal, alarmada por los planes de la multinacional, comenzó el pasado domingo a recoger firmas contra el proyecto y ayer dio un paso más viajando hasta el Bierzo para buscar apoyo en la asociación de empresarios y ecologistas creada para rechazar la incineración en Toral, Salvemos el Bierzo, y en la plataforma Bierzo Aire Limpio, pionera en una protesta que ha logrado calar en la sociedad.
La asociación de vecinos, según informó ayer Bierzo Aire Limpio, considera que el ejemplo del Bierzo —donde ocho mil personas protestaron contra la incineración en mayo pasado y donde los grupos contrarios a los planes de Cimpor ultima una iniciativa legislativa para dejar a la comarca fuera de la quema de residuos en Castilla y León— «es una de las experiencias más sobresalientes a nivel español para impedir la incineración de residuos», y ayer dedicaron el día a asesorarse para plantear batalla también en Morata. El ejemplo berciano también es motivo de un documental de la plataforma vasca 3mugak batea.