El aumento del nivel de Bárcena aleja las restricciones de Ponferrada
La lluvia ha hecho crecer casi cuatro puntos el agua almacenada en el pantano.

El nivel de almacenamiento del embalse de Bárcena se ha recuperado de forma importante tras las últimas lluvias.
El Ayuntamiento de Ponferrada espera no tener que llevar adelante ninguna de las recomendaciones restricitivas lanzadas hace 15 días desde la comisión de prealerta por la sequía creada por la Confederación Miño-Sil. Las últimas lluvias han elevado casi cuatro puntos desde hace un mes las reservas del embalse de Bárcena, del que se abastece en gran medida la capital berciana.
El nivel del principal pantano de la Confederación en la provincia de León alcanzaba ayer un 34,02% de su capacidad, lo que se traduce en siete mil hectómetros cúbicos más de agua que aproximadamente a principios del pasado mes de marzo. De este modo para el Ayuntamiento se aleja el fantasma de tener que optar por algunos de los consejos restrictivos de la Confederación, que van desde la reducción del baldeo en la limpieza de calles, pasando por la supresión de los riegos de zonas verdes y jardines, y que podrían alcanzar hasta la presión del abastecimiento de agua durante el horario nocturno.
La persistencia de las lluvias sitúan ahora al embalse de Bárcena en uno de sus niveles de almacenamiento más altos del año. Aunque lo cierto es que en términos comparativos la situación sigue siendo muy tensa si se echa un vistazo a la estadística de años anteriores. El pantano se encontraba el año pasado por estas fechas al 84,80% de su capacidad, y en el 2010 al 85,36.
Agricultores contentos
La mejora del nivel también ha sido bien acogida en medios del sector agrícola, puesto que los riegos de fincas no se resentirán al menos en la medida en la que ya lo estaban haciendo.
La presidenta de la Asociación Berciana de Agricultores, Eugenia Alba, declaró ayer a este periódico que con el cambio en la meteorología y el aumento de las reservas se ha solventado en pocos días el problema más acuciante por ejemplo en los frutales de la zona de Carracedelo, Cacabelos, Toral o Dehesas. En esta zona de la olla berciana antes de Semana Santa no estaba llegando apenas caudal de agua para el regadío a través de las conducciones del Canal Bajo del Bierzo.
La representante de los agricultores espera que perduren las lluvias para evitar daños en los frutales, aunque el problema puede reeditarse si se acrecienta la bajada de las temperaturas en plena floración.