La falta de demanda mantiene parados los grupos de Endesa

Las chimeneas de Compostilla II ayer no echaban humo.
Los cuatro grupos de la central térmica de Endesa en Cubillos se mantienen fuera de producción desde el comienzo de la Semana Santa. Si bien es cierto que el grupo cuatro no entró hasta ayer mismo en parada programada, y el dos, según ha conocido este periódico en medios de la eléctrica, está sometido a un proceso de instalación de nuevos contadores.
Aunque la paralización de Compostilla II se produce en un contexto político bastante convulso por las decisiones del Gobierno que afectan al incentivo para la quema del carbón autóctono, Endesa atribuye absolutamente la situación en Cubillos a la falta de demanda energética. Lo mismo ocurre en el único grupo de la térmica de Anllares. El crecimiento de la generación con energía eólica y la hidráulica son, desde esta perspectiva, los factores que mantienen fuera del mercado los kilovatios generados con carbón en el complejo termoeléctrico berciano. De tal modo que no se descarta incluso que la reactivación de los grupos o al menos de parte de ellos no se produzca ni esta semana ni la que viene.
En círculos sindicales la paralización, y pese a la versión que la empresa les ha facilitado, se inscribe en la predilección de Endesa por la generación con mineral importado como ocurre en la central de As Pontes, y más allá, como respuesta empresarial a la caída del presupuesto para la combustión del carbón local. En estos medios se estima que la entrada de camiones en Compostilla II se ha reducido en los últimos días de manera notable. Fuentes de la compañía, en cambio, consideran que en el primer trimestre del año el consumo de mineral del Bierzo y Laciana está sólo un poco por debajo de las previsiones.