Un experto del CSIF defiende la unión como única salida de los productores
Dice que la agroalimentación será un sector fuerte en el Bierzo si hay trabajo conjunto.

Uno de los responsables de la Ciuden, junto a Javier Sanz Cañada, en la impartición del curso.
La unión de productores como única posibilidad de desarrollo y supervivencia. Esto es lo que le queda al sector agroalimentario si pretende erigirse como uno de los vectores de desarrollo del Bierzo en el marco de una nueva economía. Esa es la tesis que defendió ayer el vicerrector del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIF, Javier Sanz Cañada, durante la celebración del quinto curso organizado por el Observatorio del Noroeste —integrado por la Ciuden, la Uned y la Universidad de León— para analizar qué pautas y sectores son los más adecuados para reactivar la economía en un momento especialmente convulso.
Además de trabajar conjuntamente tanto en la comercialización como en la difusión de los productos, es preciso hacer un enfásis en las marcas de calidad vinculadas a territorios concretos como alternativas a la producción de materias primas indiferenciadas. Ésto en un momento en el que las marcas blancas están ganando terreno parece complicado, pero —según defendió Sanz Cañada— la producción de alimentos indiferenciados es más sensible a las oscilaciones del mercado, mientras que los productos de calidad resisten. «El consumidor tiene cada vez más interés por el precio que por otro tipo de variables, pero en cualquier caso, la demanda de productos de la tierra específicos sigue creciendo», aseguró.
Uno de los principales frenos a la supervivencia de los productores es el sector de la distribución, dominado por unos pocos que imponen los precios. «Los agricultores tienen poca capacidad y sólo mediante acciones colectivas pueden llegar a generar cierto valor añadido. Quizás en el Bierzo falte un poco más de acción colectiva», consideró Javier Sanz, reconociendo no obstante que los procesos de transformación del medio rural son mucho más largos que el resto.
Pero para este experto, la unión no puede ser sólo entre productores, sino que también deben participar los grupos de desarrollo rural, los ayuntamientos y todos los agentes económicos que en una zona contribuyen al desarrollo territorial. Sanz Cañada reconoció en el Bierzo «unas condiciones de partida buenas», por su patrimonio cultural y la producción específica de alimentos.
Estas y otras reflexiones y análisis del Observatorio del Noroeste en torno a otros polos de desarrollo, como el carbón, podrán encontrarse en la página web observatorionoroeste.es .