La junta de personal sanitario denunciará a los gerentes por no negociar la jornada laboral
La junta de personal del Área de Salud del Bierzo lamentó ayer, una vez más, el aumento de la jornada laboral y adelantó que denunciará a los gerentes del Atención Primaria y Especializada, Eduardo Criado y Alfonso Rodríguez Hevia respectivamente, por «incumplir las obligaciones legales que tienen con el órgano de representación de los trabajadores en lo que a la aplicación de la jornada laboral y horarios se refiere». Buscan un acuerdo que convenga a toda las partes.
Y es que la parte social aseguró, a través de un comunicado, que ambos gerentes han obviado sus obligaciones sin escuchar y tener en cuenta «tanto la opinión de la junta de personal en cuanto a cómo se debe aplicar la jornada adicional y horario, como la opinión de los trabajadores que van a tener que asumir, sin retribución alguna, un aumento de jornada en contra de su voluntad». Motivo por el cual —consideran los sindicatos— la plantilla tiene «todo el derecho del mundo a exigir a las gerencias cómo y de qué manera se deberá aplicar el aumento de jornada, para que sea lo menos gravoso y perjudicial en la conciliación de la vida familiar y laboral del trabajador».
Asimismo, la junta de personal quiso mostrar también su malestar por las declaraciones realizadas el jueves por el consejero de Sanidad de la Junta, Antonio María Sáez Aguado, en su visita a Ponferrada. «Discrepamos de las declaraciones relativas a que en este comunidad no se han cerrado hospitales y que no se ha bajado el sueldo del personal del Sacyl», aseguraron, argumentado que lo que se está practicando es «un recorte encubierto de retribuciones», con la bajada del 5% en el sueldo, la posterior congelación y las subidas del IRPF y de la jornada laboral en 2,5 horas a la semana sin retribución alguna.
Y es que el clima está caldeado entre la plantilla sanitaria, ya que consideran que la política de recortes y aumento de jornada «fomentará el deterioro en la calidad asistencial y el aumento del paro sanitario» y dará total autonomía a los gerentes para «imponer de forma unilateral y sin negociación previa».