Imputada por encubrimiento la esposa del fallecido en el crimen de Argayo
La juez levanta el secreto del sumario, en el que están encausadas cuatro personas.

Diego Álvarez fue conducido el pasado 11 de mayo por segunda vez a declarar en los juzgados por la muerte de su cuñado.
La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Ponferrada ha imputado a María Cristina Álvarez García, de 35 años —hermana del autor confeso del disparo mortal y a la vez también esposa del fallecido en el crimen de Argayo (Páramo del Sil)— como encubridora de la muerte de su marido. Se trata de uno de los datos más relevantes conocidos ayer tras dictar la misma juez un auto en el que levanta finalmente el férreo secreto del sumario judicial por esta muerte violenta, la del minero Ángel Gómez Fernández, de 40 años, en la madrugada del lunes 30 de abril.
De esta forma, el caso, que sigue en fase de instrucción y en el que aún no se conoce la calificación de penas que solicitarán la Fiscalía y la acusación particular, tiene como imputadas a cuatro personas. El principal encausado es Diego Álvarez García, de 28 años, quien fue detenido el martes 8 de mayo (nueve días después de la muerte) tras confesar a la Guardia Civil que fue él quien disparó con la escopeta de su padre a su cuñado y que luego simuló un robo en el interior del chalé de Argayo como posible móvil.
Al día siguiente, tras la declaración del principal encausado, —en principio por homicidio, aunque la familia del fallecido considera que pudo ser asesinato al existir premeditación en el hecho delictivo—, fueron detenidos pero puestos posteriormente en libertad los dos amigos de Diego. Se trata de las dos personas a las que la noche de la muerte llamó por teléfono y les comunicó que había matado a su cuñado.
Los dos jóvenes que prestaron declaración ante la juez instructora, J.A.F. y S.D.C., salieron del juzgado en libertad sin cargos, pero con la obligación de presentarse en el Palacio de Justicia de Ponferrada los días 1 y 15 de cada mes. Su declaración judicial se centró entorno a ser conocedores de un delito con consecuencia de muerte y encubrir a la persona confesa de lo sucedido. Una situación similar a la de la esposa del fallecido, en el sentido de que, aunque se encontraba en Lillo del Bierzo en el momento de la muerte, pudo conocer con posterioridad la autoría y evitar señalar a su hermano como el autor.
María Cristina, la hermana de Diego, se encuentra en libertad sin cargos, aunque también señalada en la instrucción judicial como encubridora. La única persona que permanece en prisión es el autor confeso de la muerte, para el que la familia del fallecido, especialmente sus hermanos, consideran que más que un homicidio lo que se produjo en la noche del domingo al lunes 30 de abril fue un asesinato premeditado.