NUEVO MAZAZO A LA INDUSTRIA COMARCAL. LOS TRABAJADORES SE ORGANIZAN
Dirección y comité pactan volver al trabajo para encontrar la mejor salida a la quiebra
Los sindicatos defienden la necesidad de retomar la normalidad, pero persisten las diferencias en la plantilla.

Aunque en las asambleas al final de los turnos hubo discrepancias, la mayoría de la plantilla de Vitro volvió a sus puestos de trabajo.
Los representantes de los 421 trabajadores de las factorías bercianas de Vitro Cristalglass mantuvieron ayer una reunión con los directivos locales de la empresa después de revuelo creado el día anterior, tras conocerse la decisión de la multinacional mexicana de acudir al convenio de acreedores y optar por el despido colectivo de toda la plantilla. En este encuentro quedó patente que la decisión de cierre sigue firme, pero ambas partes coincidieron en que lo mejor para todos era «volver a la normalidad dentro de lo posible» para acometer el finiquito y el proceso de liquidaciones de la manera más ordenada.
Aunque no de forma generalizada, de esta forma se retomó poco a poco la normalidad y los trabajadores volvieron a sus puestos. Eso sí, con claras diferencias de criterio y posturas también encontradas. Existen operarios que consideran que no pueden rendir y trabajar sabiendo que puede que no cobren por ello. Y también los hay que piensan que lo mejor es mantenerse en el puesto de trabajo, seguir con el laboreo para dar respuesta a los pedidos actuales y a la cartera de clientes. Creen que aún hay solución y que alguien pueda tomar las riendas de la compañía, solventado el problema de la financiación y obtenida la inyección directa de dinero por parte de las entidades bancarias.
En esta última línea se posiciona el comité de empresa de Vitro. Su presidente, Miguel Ángel Acebo, manifestaba ayer que «hay aún una mínima esperanza de que esto se reconduzca», por lo que estima que lo mejor es «apelar a la cordura y a la normalidad dentro de lo posible, volviendo a trabajar». «Es necesario que la normalidad vuelva a la planta y si tenemos una mínima oportunidad de sobrevivir es precisamente volviendo a la normalidad», añade Acebo.
La empresa no habla
Este diario intentó ayer conocer la opinión de la empresa, pero la persona que se puso al otro lado del teléfono se limitó a comunicar que no tienen nada que decir, que ya es sabido el problema y las intenciones de la dirección. Lo único nuevo es que la Junta de Castilla y León ha contactado con la dirección empresarial de Vitro y de ese contacto salió el acuerdo de mantener entre ambos una reunión en Valladolid el próximo miércoles 13 de junio. En este encuentro, los responsables de la Consejería de Economía y Empleo esperan tener datos de primera mano para afrontar el grave problema planteado por la multinacional mexicana al presentar convenio de acreedores para evitar la quiebra de sus factorías en España.
Salida de material
En la reunión de ayer entre la empresa y los sindicatos también se abordó el incidente del pasado miércoles, cuando los operarios de la planta de la Rozada se percataron de que habían sacado varios palés con material valioso y lo habían introducido en una nave próxima, perteneciente a otra empresa que nada tiene que ver con Vitro, como una especie de intento de sacar material de la factoría bajo cuerda. Según los sindicatos, la empresa lo que les dijo es que ese material «no era de Vitro», aunque lo cierto es que los palés estaban forrados con embalaje de la firma mexicana. Eso sí, la empresa sí admitió que el movimiento que hicieron no era el más adecuado en un día tan señalado en el que los trabajadores se enteran de que todos perderán su puesto de trabajo.
Con estos precedentes, desde el comité anuncian que mantendrán las medidas de presión y esperan que la normalidad de la vuelta a los puestos de trabajo sea la tónica a partir del próximo lunes. «El gran reto que nos planteamos es que la fábrica no se cierre, pase lo que pase» , enfatizó Acebo.