Ponferrada apuesta junto a Indra por el potencial económico del coche eléctrico
Riesco confía en la apertura de nuevos nichos de mercado con creación de empleo.

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Ponferrada dio ayer un paso más hacia la innovación tecnológica en el sector automovilístico como polo de desarrollo con la inauguración de unas jornadas dedicadas al vehículo eléctrico. En ellas, expertos en la materia abordarán —hasta el sábado— el futuro de este automóvil y lo que podría suponer en materia económica y medioambiental para una ciudad como Ponferrada, por la que la empresa Indra —referente internacional en lo que a nuevas tecnologías se refiere— apuesta como base operativa. «Tenemos que vaciarnos en todas las iniciativas que tengan que ver con el cambio real del modelo productivo de nuestra comarca y con la generación de empleo», apuntó el alcalde, Carlos López Riesco.
Y es que pese a la caída en la matriculación de vehículos provocada por la crisis y el desconocimiento general de las características del coche eléctrico, «el futuro que se nos viene encima es bastante alentador», aseguró uno de los responsables de Indra, Miguel Ángel Ruiz Pérez, convencido de que «la apuesta que se está haciendo es la adecuada» y de que no tardará mucho en verse los resultados del protocolo de colaboración firmado con el Ayuntamiento de Ponferrada.
«Desde Indra hemos apostado por que el Bierzo sea nuestra comarca de referencia en todo lo que es sostenibilidad y en lo relacionado con el vehículo eléctrico. Todavía queda mucho que desarrollar y trabajamos en la línea de conseguir un uso mucho más masivo de este tipo de vehículo», explicó Ruiz Pérez. Una utilización diaria de parte del ciudadano que permita abrir nuevos nichos de mercado en una zona eminentemente industrial que está viendo como su industria tradicional cae en picado. «Detrás del desarrollo y de la incorporación al uso habitual de este vehículo puede venir un desarrollo empresarial y una creación de empleo vinculada a su implantación. Debemos entrar en una dinámica de generación de proyectos empresariales relacionados con la investigación y el desarrollo», consideró Riesco. Y las oportunidades no llegarán sólo del brazo de los nuevos contadores y cargadores inteligentes, sino con la plataforma software de gestión y comunicaciones ligadas a este proyecto.
El director técnico de Indra, Juan Sanz, lo tiene claro. «El coche eléctrico ha venido para quedarse», pero es necesario conseguir un cambio de mentalidad en el usuario, sobre todo en las fases iniciales, cuando se habla de un vehículo de ciclo eminentemente urbano con un precio que varia entre los 4.000 y los 30.000 euros.