Todos los afectados, salvo uno, prefieren no solicitar indemnización

Los afectados, aguardando su turno ante la sala.
Estaban citados a declarar ante el juez unos 150, pero sólo asistió medio centenar. Parte de los afectados por el incendio presuntamente provocado por el celador de caza de Los Ancares acudieron ayer al Palacio de Justicia de Ponferrada un poco desconcertados por haber sido citados. Entraron a la sala de vistas una hora antes que el imputado y salieron, como él, menos de una hora después. Dentro se limitaron a rechazar cualquier petición de indemnización por los daños que el fuego pudiera haber provocado en fincas de su titularidad. Todos menos una mujer, según explicó uno de los abogados de la acusación, Simón López Quero.
Querían pasar el trago lo antes posible y, en la mayoría de los casos, aseguraron no tener constancia alguna de que haya sido Alberto García el causante del incendio. Dejaron claro que ellos no son testigos. «Yo no vi quien prendió el fuego ni estaba allí. Nosotros tenemos unos terrenos que se han quemado, pero yo no sé si ha sido este señor o no. No sé para que me han llamado», expresó Celina Alba. Igual de desorientado estaba otro afectado, pidiendo, eso sí, justicia y que si el celador es culpable pague por «daños materiales y ecológicos».