Pongesur contratará el derribo de la casa de la avenida de Valdés por 13.000 euros
La semana que viene se iniciará el procedimiento, que se resolverá en quince días.

La vivienda que se derribará ocupa el número 44 de la avenida de Valdés.
La demolición de la vivienda que invade el tramo ya reformado de la avenida de Valdés dará otro paso la próxima semana y será de la mano de Pongesur, la empresa municipal del suelo de Ponferrada , a la que el Ayuntamiento ha encargado el proyecto, según confirmó ayer el edil de Urbanismo y Fomento y presidente de Pongesur, Juan Elicio Fierro. La junta de gobierno municipal aprobó la semana pasada el proyecto para derribar la vivienda, con el número 44 y situada en el tramo de la céntrica avenida que va desde el cruce de la calle Fueros de León a la avenida Camino de Santiago. El montante del proyecto asciende a un máximo de 13.000 euros y está previsto que la próxima semana se inicie el proceso de contratación para que, cumpliendo todos los trámites burocráticos, se resuelva en un plazo de quince días.
El montante definitivo de la adjudicación queda pendiente en función de las ofertas que presenten las empresas para proceder a la demolición de este edificio, que invade la acera, justo al acabar el colegio Valentín García Yebra, lo que origina una estrechez. Tras varios meses de negociaciones, finalmente en febrero se llegó a un acuerdo con los seis propietarios por un valor de 125.000 euros.
Las obras en tramo de la avenida de Valdés en el que se encuentra el inmueble que será derruido, de 156 metros cuadrados, finalizaron en abril, cuando se abrió al tráfico. Ahora, la adjudicataria Volconsa deberá retomar la actividad en esta zona, una vez que se derrumbe el edificio.
«Viva y operando»
Pongesur «sigue viva y operando», remarcó el presidente de la sociedad, quien recordó que la situación actual «obliga a cerrar ejercicios con pérdidas». Con el proyecto de demolición de la avenida de Valdés se da una utilidad a la empresa municipal del suelo, tras la insistencia de los socialistas en disolver la entidad, a pesar de que los informes técnicos cifran en más de tres millones de euros el coste de este proceso, ya que las operaciones de traspaso de su patrimonio están sujetas al IVA.
Fierro recordó que aunque Pongesur «no tiene mucha actividad» se están ajustando los gastos al mínimo para evitar seguir aumentando las pérdidas, ya que el 2010 se cerró con 88.000 euros en rojo.
La suma de los votos de IAP a los populares evitó que en la última junta general de accionistas —que son los 25 concejales de la corporación municipal— impidió la disolución de Pongesur, que ahora retoma su actividad con el derribo del número 44 de la avenida de Valdés, que se suma al alquiler de algunas parcelas y al cobro de algunos réditos financieros.
«Se pidió un informe a intervención municipal y también se consultaron opiniones jurídicas y administrativas y todas incidían en que no era recomendable la disolución y ponían de manifiesto la utilidad de la sociedad para el Ayuntamiento de Ponferrada», remarcó el concejal Juan Elicio Fierro.