Técnicos locales asesoran a los vecinos de la Torre de la Rosaleda
Les han orientado para recuperar, al menos, servicios mínimos.

Riesco y los técnicos se reunieron ayer en el ayuntamiento con representantes de los vecinos.
Los vecinos de la torre de La Rosaleda, que en las últimas semanas han tenido que abandonar sus viviendas porque la deuda de 70.000 euros contraída por la promotora asturiana —Hogalia— con Gas Natural-Unión Fenosa les ha dejado sin suministro eléctrico en las zonas comunes, contaron ayer con el asesoramiento de los técnicos del Ayuntamiento de Ponferrada, que les han informado sobre cuáles son las vías más eficaces para recuperar la electricidad y poder regresar, cuanto antes, a sus hogares.
De esta forma respondió el alcalde, Carlos López Riesco, a la petición realizada por los afectados, a fin de que el regidor intermediaria para buscar una solución mientras ellos hacen todo lo posible para cambiar la empresa encargada del suministro. Riesco matizó que al tratarse de una entidad privada, lo único que puede hacer el Ayuntamiento es precisamente lo que ha hecho, asesorar y ayudar en lo posible para recobrar la normalidad.
«El Ayuntamiento no tiene competencia alguna para entrar en este tema, pero les ha sido muy útil la orientación que han recibido de nuestro técnicos para que al menos puedan tener unos servicios mínimos de funcionamiento del edificio», explicó el regidor ponferradino tras la reunión mantenida con una representación del medio centenar de afectados que llevan ya casi dos semanas fuera de sus casas. «Esto es algo que tiene que dilucidarse en el juzgado», añadió Carlos López Riesco, matizando que «mientras eso se resuelve o no, les hemos aclarado cuáles son las medidas que pueden tomar respecto a Industria». Lo más urgente ahora es conseguir cambiar la titularidad del transformador eléctrico para recuperar la actividad de los sistemas de bombeo del agua, los ascensores, las luces de emergencia, los videoporteros o los sistemas antiincendios. Un proceso que puede durar todavía una semana más, según explicaron los afectados, cada vez más enfadados.