Una medida de alejamiento «oportuna, útil y lógica»

Incendio de Ancares, que arrasó 305 hectáreas en el 2011
El hecho de que a mediados de junio pasado expirase el plazo de seis meses de suspensión del trabajo y el celador volviese al monte creó una alarma social en la zona de Ancares que ahora viene refrendada con la medida cautelar dictada esta semana por la Audiencia.
Después de que los magistrados argumenten y citen una serie de artículos legales que permiten dictar la orden de alejamiento del monte del celador imputado, el mismo auto de la Audiencia destaca la necesidad de la misma. Y lo hace utilizando una serie de adjetivos para ilustrar la medida. «Consideramos —indican textualmente los magistrados de la Audiencia Miguel Ángel Ámez y Teodoro González— que, en el presente caso, resulta procedente la adopción para con el imputado de la medida de alejamiento solicitada por el abogado de la Junta de Castilla y León, pues se muestra oportuna o útil por cuanto nada aparece más lógico que, existiendo indicios de que ha puesto fuego al monte, se le mantenga alejado de esa clase de espacios».
De esta forma, añade el último auto judicial, «se preserva el bien jurídico de la seguridad colectiva y la integridad misma de las masas forestales y sus efectos beneficiosos, medida que entendemos no resulta exorbitante sino más bien proporcionada a las circunstancias en cuanto pondera esos intereses y la posibilidad de que el imputado, pese al alejamiento que se acuerda, desempeñe cualquier otra función compatible».
El Bierzo
El juez prohíbe al celador de Ancares acercarse a 500 metros del monte
redaccion.ponferrada