La investigación cree «probable» que fuera visto en el incendio a las 15.50
A la espera del informe exacto de la compañía telefónica sobre la llamada que alertó del fuego al jefe de los agentes medioambientales de Villafranca del Bierzo, los investigadores consideran «probable» que el celador fuera realmente visto en la zona donde se inició el incendio sobre las «15.50 horas». Y lo estiman porque sí ha quedado constancia de la llamada posterior, a las 15.56, del jefe del servicio en Villafranca a la emisora de incendios.
El juzgado y las partes también disponen de un informe del equipo del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil que ha medido, minuto a minuto, el tiempo que se tarda en recorrer la zona del incendio con un Land Rover como el del celador y poder fijar con exactitud el momento y la hora en la que Alberto G.G. pudo haber estado en los distintos focos donde se iniciaron las llamas.
El celador puede acabar delante de un jurado popular en la Audiencia de León si al final de la instrucción, el juzgado así lo estima. De momento, el magistrado del juzgado número ocho de Ponferrada ya ha desestimado la petición de su defensa para que se archive el caso. Sobre el celador, readmitido en su puesto por la Junta de Castilla y León al acabar el periodo máximo de suspensión cautelar, pesa ahora una orden de alejamiento de montes de utilidad pública de 500 metros.