Diario de León

Ponferrada levanta el ‘tapón’ de Valdés

Reabierto al tráfico el último tramo de la céntrica avenida dos años después del comienzo de las obras.

El tráfico vuelve a rodar por la avenida. Ayer en el cruce con la calle Camino de Santiago, que pasa de tres a dos carriles.

El tráfico vuelve a rodar por la avenida. Ayer en el cruce con la calle Camino de Santiago, que pasa de tres a dos carriles.

Carlos Fidalgo
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

A punto de cumplirse dos años desde el comienzo de las obras, y con un concurso de acreedores en la empresa adjudicataria de por medio, el Ayuntamiento de Ponferrada pudo reabrir ayer al tráfico el último tramo pendiente de la reforma de la céntrica avenida Valdés, un proyecto de algo más de un millón de euros financiado y contratado por la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León. Y a falta de una cinta que cortar, el propio alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, se acercó sobre las 13.00 horas de ayer, minutos después de la reapertura al tráfico del tramo entre la calle Gómez Núñez y Camino de Santiago, para presentar la obra, a la espera de los últimos remates como la retirada de algunos cables. «Esta obra se ha visto afectada por un problema totalmente ajeno al Ayuntamiento y a la Junta», aseguró para justificar, una vez más los retrasos en la ejecución. El regidor insistió, por lo demás, en que ni el Ayuntamiento, ni los vecinos, han tenido que poner dinero de su bolsillo.

La reforma ha servido para ensanchar las aceras reduciendo un carril en toda la avenida. El tramo más próximo a Camino de Santiago, que tenía tres carriles, se queda en dos. El Ayuntamiento ha decidido finalmente, y siguiendo los consejos de los técnicos, prescindir del carril bici para dedicar más espacio a los peatones. Riesco aseguró que en compensación, el límite de velocidad en la avenida ha quedado reducido a 30 kilómetros por hora para que sea compatible la circulación de automóviles con la de bicicletas.

El alcalde agradeció la «paciencia y compresión de los ciudadanos. «Los malos humos del retraso son comprensibles», afirmó. Y es que vecinos y comerciantes de la zona recibieron ayer con alivio la reapertura al tráfico de la avenida. En la esquina con la calle Alcón, Rebeca Pedreira atendía a un cliente en su bar minutos antes de la apertura y reconocía que las obras del tramo, en marcha desde enero pasado, le han restado clientela. «Durante el día, no venía nadie. La clientela habitual empezaba a venir a las ocho de la tarde, cuando paraban las obras». Armando Luis S. Arias, vecino de la zona se temía que el tráfico, a partir de ahora, sea menos fluido al haberse reducido el número de carriles. Y en la esquina más próxima a la plaza interior, un grupo de vecinos y comerciantes que aguardaban a la apertura no dejaban de lamentar que no haya jardineras, ni árboles ni los contenedores de la basura sean subterráneos. «Todo cemento y ni un adorno», se quejaba un vecino que prefirió no dar su nombre.

tracking