La Fundación Fustegueras ampliará con un millón la residencia de Campo
La Fundación Fustegueras, que gestiona el legado dejado por Miguel Fustegueras Valdés, prevé acometer en los próximos meses una importante ampliación de la residencia de Tercera Edad de Campo, «la joya de la corona de la Fundación», tal y como la definió el secretario de la misma, Eugenio Martínez.
Con una inversión cercana al millón de euros, la idea es construir un nuevo pabellón que será residencia y lugar de encuentro de las monjas de la Congregación Apostólica Marta y María, encargadas del trabajo que se desarrolla con las personas mayores en este centro ponferradino. El proyecto ya ha sido elaborado y tras la ejecución de las obras, esta congregación religiosa de origen guatemalteco y con amplia presencia en España, también en la Diócesis de Astorga, contará con un espacio propio.
«Es una forma de vincularlas un poco más con nuestra residencia», apuntó Eugenio Martínez, recordando que son entre 20 y 24 las religiosas que permiten que la residencia de Campo funcione y sea competitiva. Labor que, por supuesto, se suma al respaldo obtenido por la herencia de Valdés.
No hace mucho que el geriátrico de Campo fue objeto de otra reforma, en este caso la habilitación de una sala de estar para ancianos enfermos en estado terminal. «Una sala más pequeña y acogedora, un espacio más humano», consideró el secretario de la Fundación.