Ayuntamiento y comité reducen un 15% la ayuda a domicilio y salvan la plantilla
Las trabajadoras aceptan la propuesta aunque pierden horas y salario a partir del 2013.

Luis Antonio Moreno, Isabel Céspedes y David Arroyo, revisando el acuerdo.
El conflicto entre el Ayuntamiento, la empresa concesionara Clece y las trabajadoras de la prestación de ayuda a domicilio no llegó a explotar después de que ayer se alcanzara, tras dos días de negociaciones, un principio de acuerdo entre las tres partes para evitar los despidos de una treintena de trabajadoras y la reducción de más de 2.550 horas del servicio, casi un 30% de las totales. Así lo manifestaron ayer los representantes de las tres partes implicadas, que acordaron una reducción del 15% en las horas prestadas como condición básica para evitar la reducción de la plantilla, formada actualmente por 71 trabajadoras.
El concejal de Acción Social, Luis Antonio Moreno, concretó que el ajuste del 15% se hará de forma progresiva de aquí a que finalice el año y que será total ya a partir de enero del 2013. El Ayuntamiento asumirá un 15% más de lo que ha hecho durante los tres últimos meses, que según confirmó ayer el responsable municipal del área ascendía al 30% como consecuencia de los recortes..
Bolsa de horas
La empresa Clece irá compensando el aumento de la bolsa de horas de las trabajadoras, que al verse reducido el servicio no podrán prestar las acordadas por contrato, según explicó el gerente de Servicios Sociales y Ayuda a Domicilio de Clece, David Arroyo. Por este motivo, el edil valoró «la voluntad» de todas las partes para alcanzar el acuerdo, «sobre todo la de las trabajadoras, que van a dejar de percibir horas. Ellas ponen mucho de su parte».
Como consecuencia del acuerdo, las operarias del servicio municipal verán reducida su jornada laboral una media de entre tres y cuatro horas a la semana, de las 1.200 que se verán afectadas del servicio total. Así lo explicó la presidenta del comité de empresa, Isabel Céspedes, quien concretó que otra de las exigencias de la plantilla era que el Ayuntamiento de Ponferrada revisara la reducción de las horas a cada usuario. Otro de los ajustes que deberán realizar las empleadas de este servicio repercutirá en su periodo de vacaciones de verano. «A partir de ahora tendremos que ser más flexibles, porque para evitar los despides la empresa se ha comprometido a no contratar a sustitutas en verano, con lo que nosotras mismas tendremos que darnos los turnos», explicó Céspedes.
El servicio de ayuda a domicilio en Ponferrada cuenta actualmente con unos 300 usuarios de diferentes niveles de dependencia. La adjudicación del servicio, que se realizó el pasado mes de marzo fue de 1,6 millones de euros, aunque se establece un precio por hora prestada. Cada trabajadora cobra una media de unos catorce euros por hora.