igüeña
El alcalde emprende movilizaciones para mantener las guardias médicas
Tremor de Arriba recogerá firmas contra la supresión del servicio sanitario nocturno.

En primer término el pedáneo de Tremor, Víctor Castro y el alcalde de Igüeña, ayer ante el consultorio.
El Ayuntamiento de Igüeña, y más concretamente las pedanías adscritas al centro de salud de Tremor de Arriba han emprendido una movilización en señal de protesta por la supresión del servicio de urgencias que se venía prestando en ese centro de salud en horario nocturno. Con esta modificación del servicio sanitario, las urgencias que se produzcan entre las 22.00 horas y las 08.00 horas deberán trasladarse por su cuenta o solicitar asistencia al centro de salud de Bembibre, a 39 kilómetros por carretera de montaña.
Desde la Junta Vecinal que preside Víctor Castro se ha iniciado una campaña de recogida de firmas para pedir el mantenimiento del servicio. «Está todo el mundo indignado, porque esto no afecta sólo a los vecinos de Tremor. Rodrigatos, Espina, Pobladura y Almagarinos también dependen de éste centro de salud y nos dejan a todos sin un servicio básico y necesario», señaló Castro indignado. Además, al entender que no supone un ahorro destacable para sanidad, puesto que el edificio es del Ayuntamiento «y nosotros pagamos todos los gastos: luz, agua, servicio de limpieza y demás». Cuenta que hace un par de años cambiaron el tejado y pusieron las rampas de acceso además de acondicionar los baños para los minusválidos. «Sanidad tan sólo aporta el personal sanitario de guardia, no es suficiente ahorro comparado con el servicio que se pierde», advierte.
Desde el Ayuntamiento de Igüeña se considera, en palabras del alcalde, Alider Presa, que la supresión de las urgencias nocturnas es un despropósito más que tan solo busca la despoblación absoluta de los núcleos rurales. «Otro atropello más. Empezaron con las cosas intocables, en nuestro caso el trabajo con la mina, la educación, el transporte público y ahora la sanidad. Al final creeré a quienes decían que había una clara intención de acabar con el mundo rural y lo están consiguiendo».
Presa destacaba además la distancia entre el centro de salud más próximo y la media de edad de los vecinos, como base para considerar más necesario el mantenimiento del servicio de urgencias. «No entiendo que a la distancia geográfica que estamos de Bembibre, la complicación del terreno y el envejecimiento de nuestra gente, no entiendo como suprimen las urgencias cuando más se necesitan. No les queda ya nada que tocar, si la intención es que la gente abandone los pueblos lo van a conseguir».
Presa entiende que mantener las urgencias es «tan sólo una cuestión de voluntad política y no de ahorro por parte de la Junta, que tiene las competencias sanitarias».