Las cenizas del incendio de Candín obligan a cerrar una captación de agua
El incendio que asoló la localidad de Pereda de Ancares, en el municipio de Candín, a finales de agosto no sólo arrasó con el monte, también ha perjudicado a una de las dos captaciones de agua que abastece a la localidad. Así lo confirmó ayer el alcalde, José Antonio Álvarez Cachón, quien explicó que las cenizas del monte lo han atascado y que ahora el Ayuntamiento está pendiente de solicitar una ayuda gubernamental para poder solucionarlo. El incendio arrasó con 650 hectáreas y se convirtió en el más grande sufrido en la comarca durante esta campaña.
«Como ha llovido, las cenizas han sido arrastradas y han atascado la captación», concretó Cachón, quien añadió que, de momento, el cierre de esta captación no está generando problemas entre los vecinos, ya que la población de Pereda de Ancares se reduce tras los meses de verano. Aún así, en previsión el alcalde «está pendiente» del plan del Gobierno para poder solicitar la ayuda. Las calles del pueblo también resultaron dañadas, ya que el paso de los camiones antiicendios por las estrechas vías provocó destrozos en algunas piezas singulares. El alcalde también apuntó la posibilidad de habilitar una variante para evitar esta situación en el futuro.