Diario de León

La abuela cumple 106 años

Manola Rodríguez es la mujer más longeva del Bierzo .

Manola Rodríguez Nieto posó el domingo junto a su familia para celebrar su cumpleaños.

Manola Rodríguez Nieto posó el domingo junto a su familia para celebrar su cumpleaños.

Publicado por
m. j. alonso | ponferrada
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

Se llama Manola Rodríguez Nieto, tiene 106 años y es la mujer que más velas ha soplado en el Bierzo. Nació el 17 de octubre de 1906 en Vega de Yeres (Puente de Domingo Flórez), aunque ha pasado la práctica totalidad de su dilatada vida en la capital berciana. El pasado domingo, Manola celebró su cumpleaños rodeada de su familia y aunque los casi 38.700 días que la separan de su nacimiento han empezado a hacer mella en ella y prácticamente no habla, su sonrisa lo dice todo.

Sus ojos han visto ya muchas crisis y los surcos de su piel proponen la mejor lectura de la vida de una mujer culta que dedicó muchos años a la pintura simplemente como un ‘hobby’. Sus hijos conservan como tesoros buena parte de los cuadros a los que dio forma, al igual que los libros a los que el tiempo le ha permitido llegar. «Ha sido una lectora nata y pintaba de maravilla», aseguró su yerno, que recuerda como su suegra se alegraba constantemente de haber podido estudiar pese a la época que le tocó vivir. «Estuvo interna en Astorga, en La Milagrosa, y allí aprendió mucho», subraya su hijo político.

Perteneciente a una familia muy conocida en el municipio que la vio nacer, su padre fue un empresario pionero en la zona que se dedicó, además de a la extracción de pizarra, a la exportación de castañas. «Tenían industrias y comercios», explican sus familiares para desembocar en la certeza de que Manola Rodríguez ha dedicado su vida íntegramente a la familia. «Ha sido toda su vida una mujer de su casa», resaltan.

En la actualidad, la que detenta el título honorífico de ser la anciana más longeva de Ponferrada y que el año pasado recibió por ello el propio reconocimiento del alcalde de la ciudad, según recuerda su yerno, reside con su hija en la avenida del Bierzo, frente al parque de El Plantío. Pasa las tardes viendo la televisión y escuchando música. «Le gustan las películas de dibujos de colores y las canciones antiguas», comenta su hija.

Y es que pese a que no puede conversar y necesita ayuda para moverse, los ojos de Manola sí reflejan la vida que sigue albergando en su interior.

tracking