CUMPLEAÑOS DE RADIO. LAS ANÉCDOTAS Y LA HISTORIA
Veinticinco años en el aire
Sonia Linares repasa el primer cuarto de siglo de Onda Bierzo, fundada por su padre y Luis del Olmo .

Diego, Yolanda, Laura, José Luis, Mari Carmen, Zaira, Sonia, Laredo y Silvia, en Onda Bierzo.
Sonia Linares tenía 20 años, un micrófono en la mano y muchas ganas de contarle a los oyentes de Onda Bierzo lo que estaba pasando en una de aquellas asambleas mineras de los conflictos laborales de finales de los años ochenta y principios de los noventa. Pero a la hija de Ignacio Linares y de Yolanda Ordás, dos mitos de la radio berciana, nadie le quería contar nada. La asamblea era a puerta cerrada y la joven reportera pegó la oreja a la pared y oyó que los mineros quería encerrarse en la sede de la Federación Leonesa de Empresarios en Ponferrada.
Lo que sucedió a continuación es una de las anécdotas más jugosas, y más peligrosas, de la historia de Onda Bierzo; la emisora que en 1987 fundaron Ignacio Linares y Luis del Olmo en el piso familiar de la avenida de La Puebla donde había nacido el popular conductor del magazine Protagonistas y que comenzó a emitir un 27 de noviembre. A Sonia le dio paso su padre y en directo contó lo que había oído. La Policía, claro, llegó antes que los manifestantes a la sede de la Fele e impidió el encierro. Y los mineros, fuera de sí, dieron la vuelta y se dirigieron a la N-VI para cortar la carretera. Cuando la unidad móvil de Onda Bierzo les alcanzó, Sonia, rodeada de hombres amenazaban con agredirla, y algo más. «Qué coño tienes que contar tú por la radio», cuenta que le dijeron en una artículo que reproduce más abajo este periódico. Y Sonia, con el arrojo intacto de sus 20 años, grabó toda la secuencia sin que los mineros se dieran cuenta.
La pieza de Sonia Linares enfrentándose a las barbaridades que le soltaban un grupo de manifestantes exaltados es uno de los cortes históricos que Onda Bierzo está recuperando estos días de su archivo para celebrar el vigésimo quinto aniversario de la creación de la emisora.
El carisma de Ignacio Linares —«hay que contar las noticias como suceden y si puede ser antes que los demás mejor», cuenta Sonia que le decía su padre— y el respaldo de Luis del Olmo, que todos los años se traía a toda la troupé de Protagonistas a Ponferrada para celebrar el aniversario de la emisora, convirtió a Onda Bierzo en una referencia muy pronto. «Mis padres trabajaban los dos en Radio Cadena cuando Luis del Olmo les propuso asociarse. Después de 30 años en la radio pública, desde Radio Juventud, y con cinco hijas a la espalda, mi padre pidió una excedencia por si las cosas salían mal y lo habló con mi madre para que ella se quedara un poco más en Radio Cadena para tener al menos un sueldo al que agarrarse».
No hizo falta. Onda Bierzo funcionó y a los tres meses, Yolanda Ordás se incorporaba a la nueva emisora para hacerse cargo del magazine matinal. Onda Bierzo, la radio de dos amigos, echó a rodar siendo una emisora familiar; la del matrimonio Linares y sus hijas Sonia, Silvia y Zaira, que heredaron de sus padres la pasión por el micrófono y a las que pronto se uniría Diego Luis González. Y desde la radio, cubrieron conflictos mineros, como la Marcha Negra de 1992 o el encierro de ocho productores durante 52 días en el pozo Calderón, que tantas emociones dejó a quienes como los Linares contaban en la radio lo que sucedía. Veinticinco años después, con la mina agonizando, con otra Marcha Negra que no ha dado resultado, Sonia Linares, hoy directora de la emisora, no puede evitar la comparación. «Antes había una unión que no ha habido ahora».
Eran aquellos primeros años de Onda Bierzo los tiempos en los que Luis del Olmo reservaba el pabellón del JT para emitir Protagonistas desde Ponferrada en el aniversario de la emisora, que siempre ha estado asociada a las grandes cadenas con las que ha trabajado el famoso locutor; la Cope primero, Onda Cero y ahora Punto Radio. «El primer año, Luis trajo a todo el equipo en autobús —y todavía no había autovía—. Tip y Coll hicieron popular una frase ‘¡Jesús, Jesús!, ¡qué Cruz! qué viajecito en el autobús!»», recuerda Sonia. Al año siguiente, Del Olmo fletó un tren —el Botillo express— y la popular pareja de humoristas se quedó sin muletilla.
Veinticinco años dan para mucho. La directora de Onda Bierzo recuerda, a bote pronto, cómo su padre solía llamarla a las siete de la mañana para que cogiera la grabadora y se fuera a informar de un incendio, o de un terremoto —aunque de muy baja intensidad, Ponferrada ha sufrido alguno que otro— o noticias donde salta la extravagancia, como el ramo de cardos que le regalaron a la entonces alcaldesa de Torre del Bierzo, María José Estrada, en el pleno de su dimisión, o la supuesta carta con Antrax que también en Torre recibió el concejal Ernesto Valladares y que luego resultó no ser ningún polvo peligroso.
Algunas de aquellas voces, y otras más cotidianas, se vuelven a oír estos días en Onda Bierzo. Y alguno de sus oyentes más despistados, en una sucesión de anécdotas que revelan hasta que punto es poderosa la voz y la radio, como bien demostró Orson Welles, han llamado estos días a la emisora sin notar que se trataba de una grabación histórica. Como la que informaba de que Josefina Díaz había ganado el concurso del Gimnasio Élite. Dos décadas después, Josefina Díaz, hija, escuchaba la noticia que se refería a su madre y no dudaba en llamar a la radio para preguntar dónde tenía que recoger el premio.