Ponferrada entra en la red de reciclaje de ropa usada y recibirá 18.000 euros
La adjudicataria pagará un canon por la ocupación de 35 contenedores en la vía pública.

Uno de los contenedores distribuidos por Ponferrada, éste en la calle Obispo Osmundo
Un total de 35 contenedores para la recogida de ropa y calzado usado, repartidos por distintos puntos de la ciudad y pueblos del municipio, incluyen al Ayuntamiento de Ponferrada en la red de reciclaje y venta de ropa que la empresa gestora, Jóvenes Unidos, está extendiendo por España.
La compañía, que ganó la adjudicación del servicio a través de un concurso público convocado por el ayuntamiento, se encarga desde el pasado 21 de noviembre de recoger la ropa y zapatos usados que los vecinos de Ponferrada despositan en los contenedores morados para su posterior reciclaje y venta fuera de establecimientos. A cambio, Jóvenes Unidos por el Desarrollo Medioambiental S. L. pagará al municipio, en concepto de ocupación del suelo público, un canon de 40 euros por contenedor y mes. Con el IVA del 8%, supone un ingreso para el consistorio de 18.114 euros anuales.
Además, la empresa se ha comprometido con el consistorio a alquilar una nave en Ponferrada y contratar a desempleados de la ciudad para trabajar almacenando la ropa recogida a través de los 150 contenedores que Jóvenes Unidos ha estado instalando desde el pasado mayo por las principales localidades de la comarca. La ropa y el calzado serán enviados cada ocho o diez días a la nave central que la compañía tiene en Yuncos, en Toledo, para su clasificación.
Según el portavoz de la empresa, Ángel Alonso, tras esta clasificación las prendas en uso «se venden a mayoristas para su puesta en el mercado a bajo coste, pero nunca en un comercio o mercadillo de España. Éstas empresas venden la ropa en Latinoamérica y, principalmente, en el África subsahariana», explicó. La ropa que no está en condiciones se recicla para realizar otros tejidos. «Parte de los beneficios obtenidos los destinamos a proyectos solidarios en América Latina», apostilló Ángel Alonso.
Polémica
No obstante, la empresa también dona todo tipo de prendas a asociaciones y oenegés. «Siempre que Cáritas Diocesana nos pide ropa, se la entregamos. También surtimos a las cárceles de Soto del Real y Alcalá Meco. Elegimos aleatoriamente cuál vender y cuál donar», aclaró Alonso. Esta empresa ha tenido ya diversas polémicas por una gestión poco transparente en Castilla-La Mancha y Castilla y León. El caso más llamativo fue en febrero de 2010 en Guadalajara, donde los contenedores figuraban bajo el rótulo «Asociación contra la violencia de género», dando lugar a un malentendido sobre el uso que iban a tener las prendas. El Ayuntamiento reconoció que Jóvenes Unidos no pagaba ningún canon por la ocupación del suelo, pero no por ello la actividad era algo ilegal. «Teníamos un convenio con el Ayuntamiento que consistía en correr con todos los gastos de la gestión de la ropa a cambio», explicó Alonso.