Denuncian ante el Procurador la situación del agua de Cubillos
La oposición acusa al alcalde de «desinterés» sobre la potabilidad.

El abastecimiento de agua a Cubillos genera polémica.
El portavoz y concejal del Mass en la oposición del Ayuntamiento de Cubillos del Sil, Tomás Ramos, ha presentado en la oficina del Procurador del Común una queja en la que denuncia «la mala calidad de las aguas que el Ayuntamiento a través de la red de abastecimiento está suministrando a los vecinos». Esta queja se formuló el pasado miércoles ante el asesor de este estamento autonómico, aprovechando la visita que mensualmente realiza al Bierzo.
La decisión, según la oposición, viene motivada «por el desinterés que han mostrado al respecto tanto el alcalde, el socialista José Luís Ramón, como el resto de su equipo de Gobierno, que han despachado este asunto reiterando públicamente que esta agua es acta para el consumo, desentendiéndose de la evidencia de la turbidez y de la saturación de partículas extrañas que porta».
Ramos se queja de que siguen sin reconocer el problema, «y encima contestan a los vecinos que se han quejado de manera individual, que si el agua sale sucia es porque el problema lo tienen éstos internamente dentro de sus domicilios, diciéndoles además a cada una de estas personas que es algo extraño, pues solamente él se ha quejado». De esta forma, según la oposición, el Gobierno municipal no sólo no asume el problema, «si no también se lo traslada a los usuarios, quienes no tienen ninguna culpa y están sufriendo las consecuencias».
Con el debate de los presupuestos generales de este año, celebrado el 30 del mes pasado, también salió este tema a relucir y el equipo de Gobierno, según el Mass, en vez de aceptar el error y asumir el compromiso de solucionar el problema, se limitó a criticar a la oposición por haber sacado este problema en la prensa. «Nos encontramos en una situación difícil y a la vez desconcertante. Por un lado, si acudimos al juzgado, porque la gravedad del caso lo justifica, el alcalde nos lo reprocha diciendo que siempre queremos judicializar la vida política. Si lo llevamos a la prensa, nos critican diciendo que queremos protagonismo. Y si se lo exponemos personalmente rogándoles que se involucren en el problema para encontrarle solución definitiva, nos torean con pobres promesas», dice Ramos.