Pereira sigue contando
Mestre y Gavela presentan en Ponferrada la recopilación de todos los cuentos del autor villafranquino.

Juan Carlos Mestre, Úrsula Rodríguez, Yolanda Ordás y César Gavela, ayer en La Obrera.
Él decía que era sobre todo un poeta. Pero anoche le recordaron por sus cuentos. Por todos sus cuentos.
El salón de actos de la sociedad La Obrera de Ponferrada reunió ayer a amigos y lectores de Antonio Pereira (Villafranca del Bierzo, 1923- Madrid, 2009) para asistir a la presentación del libro de la editorial Siruela que recopila los 217 cuentos del autor villafranquino, con un prólogo del poeta Antonio Gamoneda. Y fueron otro poeta, su paisano Juan Carlos Mestre, y otro narrador al que reconocen como discípulo del autor de los Cuentos de la Cábila , César Gavela, los que se encargaron a dúo de recordar que Pereira sigue contando. Y cada vez más.
«Este es el más hermoso libro que puede existir en España», afirmó, rotundo, César Gavela para abrir un acto que contó con la presencia de la viuda de Pereira, Úrsula Rodríguez, y que concluyó con la lectura de algunos relatos de la recopilación en la voz de la locutora de Onda Bierzo Yolanda Ordás y en la de los propios presentadores. Y es el libro más hermoso —insistió Gavela ante un auditorio donde no faltaron el alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, y otros escritores como Fermín López Costero, autor del catálogo bibliográfico del villafranquino— porque Pereira «es el más brillante y más perfecto autor de cuentos de España». Gavela definió además la recopilación como «una enciclopedia de la felicidad» por lo que aporta al mundo y a la literatura.
Mestre recordó que a Pereira el reconocimiento le llegó tarde, pero ha logrado trascender hasta el punto de es ahora cuando está a punto de ser traducido a otros idiomas de Europa. Mestre habló de la «integridad ética y moral» de un escritor que nunca perteneció «a ningún grupo ni capilla literaria», tan importante para la literatura berciana como Enrique Gil y Carrasco, y emparentado con el talento narrativo de Cervantes. «Cervantes decía que aprender a ser libres es aprender a sonreír. El maestro sigue sonriendo desde la portada de este libro hasta el último cuento», añadió Mestre de su paisano.
La viuda del escritor, responsable de la recopilación, había explicado minutos antes de la presentación que si Antonio Pereira no se dedicó más a la novela y fue sobre todo poeta y narrador de cuentos se debió al propio carácter del autor villafranquino. «Él no se estaba quieto en ningún sitio. Era su manera de ser. Y la novela le ataba a una mesa y a una silla», explicó.