Diario de León

Colinas debe recuperar lo alterado

Patrimonio espera que Igüeña inste a los propietarios a los que autorizó obras que incumplían el plan del Conjunto Histórico a actuar sobre sus viviendas reformadas.

Contraste de materiales nuevos empleados en algunas viviendas de Colinas con la piedra autóctona de construcciones viejas.

Contraste de materiales nuevos empleados en algunas viviendas de Colinas con la piedra autóctona de construcciones viejas.

Carlos Fidalgo
Ponferrada

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No basta con la multa. La Comisión Territorial de Patrimonio espera que el Ayuntamiento de Igüeña hable con los propietarios de Colinas a los que autorizó obras que incumplían el plan especial del Conjunto Histórico para que actúen otra vez sobre sus viviendas de forma que respete la normativa legal. Así lo ha manifestado el jefe del servicio territorial de Cultura y miembro de la comisión, Jesús Courel, después de que el alcalde haya actuado la sanción —reducida a 400 euros— mientras reclamaba una normativa más flexible ante las dificultades para encontrar materiales autorizados.

Lo hecho de forma irregular, sin embargo, no debería estropear el aspecto del conjunto histórico, recordó Courel. «El Ayuntamiento debe poner ahora los medios para devolver a la legalidad las obras que se han hecho y que no se ajustan al plan especial», afirmó. Y eso implica «reconvertir a los propietarios», tanto como empezar a comunicar a la Comisión Territorial de Patrimonio las licencias de obras que conceda dentro del conjunto histórico de Colinas de Campo de Martín Moro.

La multa de Patrimonio sanción el empleo reiterado de materiales que no están incluidos en la normativa —y llama la atención el uso de piedra no autóctona y colocada sin respetar el aspecto de las viviendas tradicionales, hasta el punto de alterar el aspecto de una localidad que solicitó y obtuvo a mediados de la década la declaración de Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico Artístico.

El pueblo es la única localidad del municipio de Igüeña, muy afectada por el declive de las minas, que ha ganado población en los últimos años, convertida en un reclamo turístico en el que se mantienen algunos negocios hosteleros. La localidad apenas tenía una veintena de vecinos hace dos décadas y ahora ha multiplicado por cuatro el número de habitantes.

Sin embargo, el alcalde de Igüeña, Alider Presa, ya ha adelantado que la normativa limita demasiado a los vecinos a la hora de restaurar o construir viviendas por falta de materiales. El alcalde ha reconocido que el Ayuntamiento se ha llegado a plantear solicitar la renuncia a la protección, en vista de que no presupone el acceso a ayudas públicas, pero espera que se puede llegar a «un punto intermedio» para que no sea necesario desincoar la declaración de Conjunto Histórico.

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