La FOP estudiará si el oso afecta al plan del Morredero
Analizará si la zona puede ser un hábitat estable tras los últimos avistamientos.

Un agente de la Junta, el pasado fin de semana en la zona.
La Fundación Oso Pardo (FOP) analizará el área del Morredero y el sur de Ponferrada para comprobar si la zona puede ser un hábitat estable para los plantígrados y es necesario adoptar medidas de protección en el proyecto de la estación de esquí después del último avistamiento de una pareja de ejemplares. Aunque los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León que peinaron la zona del avistamiento el pasado fin de semana no hallaron huellas que confirmaran el relato de los testigos, el responsable de la FOP, Guillermo Palomero, concede credibilidad a los testimonios. «No nos sorprende, porque no es la primera vez», aseguró. La FOP estudiará ahora, con visitas a la zona y el análisis de los mapas de vegetación, si el área del Morredero puede alimentar a los osos y garantizarles la tranquilidad necesaria como para convertirse en un hábitat de «un núcleo estable» de ejemplares, y no sólo «un lugar de paseos de ejemplares jóvenes», como parecen indicar los últimos avistamientos.
De comprobar que los osos disponen en la zona de suficiente alimentación para el oso —sotos de castaños y robles— Palomero entiende que cualquier infraestructura que se proyecte en la zona, desde una carretera a la estación de esquí, «debería tenerlo en cuenta», y mitigar su impacto. Palomero entiende que las propias administraciones debería actuar «de oficio» e incluir medidas de protección si se confirma la presencia estable de osos.
La FOP considera que lo más probable es que los dos osos avistados procedan del Alto Sil y haya atravesado la Autovía del Noroeste pasando bajo alguno de los viaductos del tramo entre el puerto de Manzanal y Ponferrada. Pero tampoco descarta que los osos jóvenes, por lo general muy activos, hayan dado un gran rodeo y procedan de cualquier otro lugar de la Cordillera Cantábrica. Palomero aprovechó la ocasión para reclamar a las administraciones pasos para que los animales no vean en la autovía una barrera y una mejora del vallado que garantice la seguridad de los conductores y evite el atropello de corzos, jabalíes, e incluso osos. «Tenemos un vallado corto y mal matenido», se lamentó.