El Sil mantiene cerrado el puente de Toral y reabre el vial a Viloria
La Mancomunidad del Boeza desaloja el agua de la carretera desde Bembibre.

En Puente Boeza, el nivel del río había retrocedido ayer varios metros.
La crecida del río Sil debido a las intensas lluvias de los últimos días mantenía ayer cortado el puente de Toral de Merayo debido a la inundación del acceso a la localidad desde el barrio de Flores del Sil. Los residentes en Toral se vieron obligados a acceder a su localidad desde la carretera de Villalibre por segundo día consecutivo.
La Junta Vecinal de Toral prefirió mantener ayer el puente cerrado por cautela, a la espera de que los técnicos del Ayuntamiento —el alcalde ya visitó el sábado la zona— evalúen los daños.
Los trabajos en el río Boeza con una pala de la Mancomunidad permitieron reabrir al tráfico el acceso a Viloria desde el barrio de la Estación de Bembibre, cortado por la Guardia Civil el pasado sábado después de que el desbordamiento del cauce creara una enorme bolsa de agua en un tramo de cincuenta metros. También el nivel del Boeza había descendido notablemente en las zonas de ribera en el barrio ponferradino de Puente Boeza que el sábado resultaron afectadas por la crecida.
La lluvia ha sido la causa de los desprendimientos en viviendas antiguas en la travesía de Benuza y en otras cuatro carreteras de la comarca, resueltos entre el viernes y el sábado por los operarios de la Diputación provincial. El río Sil también mantenía un alto caudal de agua ayer en Requejo (Sobrado), un tramo de riesgo habitual, pero por debajo de los niveles de alerta de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil.