El hombre que impulsó un asilo, un hospital y el Teatro Villafranquino
A principios del siglo XX llegaron las monjas de la Divina Pastora a Villafranca para cuidar un pequeño asilo, pero el edificio estaba en muy mal estado y fue así como acudieron en ayuda de Policarpo Herrero Vázquez, el fundador del Banco Herrero. En 1926, este mecenas villafranquino les dio el dinero necesario para levantar el edificio situado en la avenida Díez Ovelar. En 1930 se inauguraba el inmueble frente al que desde ayer luce la placa de agradecimiento a Policarpo Herrero, con motivo del centenario de la fundación de su banco.
Con la aportación popular de todos los vecinos se hizo el busto de Don Policarpo. El edificio fue asilo, fue hospital antes de que existiera la Seguridad Social y luego fue colegio. Las monjas tenían internado y externado.
A parte de este centro, que al marcharse las monjas ha retornado a la propiedad del Ayuntamiento, Policarpo Herrero fue una persona clave para la creación del Teatro Villafranquino, inaugurado en 1905.
«El pueblo de Villafranca y la gente mayor recuerda con muchísimo cariño a Don Policarpo, porque ayudó mucho a Villafranca; sobre todo el edificio de la avenida Díez Ovelar», indicaba la alcaldesa Concepción López. La alcaldesa espera que el edificio sea rehabilitado y que, cuando la coyuntura económica lo permita, pueda albergar la sede de la casa consistorial de la villa del Burbia.