Caen un 25% las detenciones policiales pero crecen los delitos entre menores
La Policía Local intervino en 193 casos con menores de edad, la mayoría por botellón.

Arturo Pereira, Tino Morán y Aquilino Borraz, ayer durante la presentación del balance anual.
La Unidad de Seguridad Ciudadana de la Policía Local de Ponferrada presentó ayer el balance de intervenciones del 2012. Un esquema de actuaciones en el que destaca el considerable descenso en el número de detenciones, siguiendo así con la tendencia a la baja que se observa desde hace varios años para sorpresa de los propios agentes, porque «con motivo de la crisis podría esperarse un aumento de la criminalidad», explicó el mayor de la Policía Municipal, Arturo Pereira. Y es que el año pasado se cerró con 81 arrestos, frente a los 108 del 2011. La disminución es del 25%. Es decir, han dejado de producirse una de cada cuatro detenciones. Dato que contrarresta con el número de intervenciones con menores, que cada vez es mayor. En el 2012 se atendieron 193 casos, en su mayoría por botellón.
Lo más preocupante de las faltas en las que están implicados menores de edad —especificó el jefe de la Unidad de Seguridad Ciudadana, Aquilino Borraz— no es tanto el volumen como que se repiten las caras, es decir, que un mismo grupo de jóvenes está implicado en varios actos delictivos.
A lo largo del 2012 se registraron 71 casos de botellón, 46 de absentismo escolar, una docena de peleas y 33 situaciones de exhibicionismo, estafa, mendicidad o intentos de suicido entre menores de 18 años. Las faltas por graffitis es otro de los males crecientes a combatir. Once personas fueron identificadas por ello el año pasado —siete menores— y sólo dos aceptaron la prestación en beneficio de la comunidad. En total, la Policía Local recibió 32 denuncias por una práctica cada vez más perseguida por los agentes.
Malos tratos
De las 81 detenciones efectuadas a lo largo del 2012 por los agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana, 27 estuvieron motivadas por malos tratos, una decena por delitos de drogas y trece por robo. Son estas las tres causas mayoritarias. Por detrás quedan agresiones, hurtos, incendios o daños. El año pasado se produjo, incluso, un caso de secuestro. El de una mujer que fue localizada por la Policía Municipal en la capital berciana y denunció que había sido secuestrada, ya en Sevilla, por su pareja.
Bien es cierto que aunque los casos de violencia de género provocan el mayor número de detenciones, estos también han experimentado una modificación a la baja. Se contabilizaron una decena menos que el año anterior. «Confío en que esto sea porque se han reducido las agresiones y no porque la gente no las denuncie», expresó el edil de Policía, Tino Morán. De hecho, es este apartado uno en los que más insisten los agentes, que en el 2012 hicieron 36 visitas a domicilios de víctimas de violencia doméstica, 28 llamadas de control y catorce acompañamientos.