El Bierzo pierde menos autónomos pese a la sangría en los municipios mineros
En el 2012, la comarca perdió 89 empresarios, la mayoría del sector de la construcción.

Abel Ángel Macías, Lorenzo Amor y Soraya Mayo, ayer en la sede del CEL en Ponferrada.
Los autónomos bercianos aguantan el tipo en el Bierzo pese a la dureza con la que golpea la crisis y aunque en el último año perdió 89 trabajadores por cuenta propia (-1%), esta cifra sigue siendo muy inferior a la registrada a nivel provincial y regional (-1,8%) e incluso nacional (-1,5%). Así lo refleja el último informe elaborado por la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), que recoge las estadísticas correspondientes al año 2012.
Actualmente, la comarca tiene 8.470 autónomos —frente a los 8.559 con los que se cerró el 2011—. La construcción ha sido el sector más castigado con una caída superior al 7%. En total, 107 autónomos vinculados a este sector se dieron de baja. También la industria vive horas bajas, aunque la evolución no ha sido tan catastrófica como apuntaban las previsiones. El Bierzo perdió cinco industriales. Por contra, los sectores agrícola y de servicios están en auge. El primero cuenta ahora con once autónomos más —538 en total— y el segundo se ha incrementado en doce. «El sector servicios es el mayoritario, concentrando a siete de cada diez autónomos», explicó la presidenta de ATA Castilla y León, Soraya Mayo. En total, la comarca tiene 5.585 empresarios del sector servicios.
Por municipios, los mineros han vivido la mayor sangría. «Se nota que los problemas de la minería están afectando a los autónomos en las cuentas mineras», expresó Mayo. Y es que, entre los ayuntamientos más grandes, Bembibre perdió en sólo un año 21 empresarios y Fabero una decena. En el polo opuesto está Camponaraya, que consiguió aumentar el número de emprendedores en dos.
En esta tesitura y teniendo en cuenta que —según una encuesta realizada por ATA— más de la mitad de los autónomos bercianos confía en que su negocio no empeorará en el 2013 y una parte importante se muestra en disposición de ampliar su plantilla, la única alternativa para las administraciones es apostar por las pymes. Y así lo exigió la presidenta de ATA Castilla y León. «La Junta no puede abandonarnos a nuestra suerte», afirmó, incidiendo en las dificultades actuales para conseguir crédito.
En esta línea, Mayo solicitó a la administración autonómica que pelee por que las ayudas que no van a entrar en el Bierzo para la minería se traduzcan en líneas de crédito a las empresas. «En esta comarca no puede cerrar ni una pyme más. Ya se han ido todas las empresas grandes que había y es obligado mantener la estructura empresarial que queda», destacó.
La exportación es otros de los retos marcados a medio plazo y, en este sentido, es necesario «ayudar a las empresas que quedan aquí, fundamentalmente del sector agroalimentario, para que puedan exportar sus productos y buscar nuevos mercados», concluyó Soraya Mayo.