Viernes de ERE en Cupa
El grupo pizarrero pacta la supresión de un día a la semana para 387 obreros, 232 exclusivamente en el Bierzo y La Cabrera, en función de la demanda de cada cantera.

El banco de extracción de una de las canteras de las empresas que forman parte de la división pizarrera de Cupa.
Las protestas desde algunos sectores políticos y también sindicales sobre ajustes encubiertos en la plantilla del grupo Cupa, la mayor pizarrera del sector a escala mundial, obligaron ayer a la compañía a aclarar la nueva situación que se vive en el funcionamiento de sus explotaciones. Los responsables de la división pizarrera del holding de capital galaico-berciano admitieron que desde mediados de enero está en marcha una reducción de la jornada de trabajo semanal —hasta que las exportaciones se reanimen— a través de un expediente de regulación temporal (ERE) que se aplicará en función de la coyuntura específica de cada una de las sociedades que integran el grupo.
El ERE suspensivo afectará a un tope de 387operarios. De ellos, 232 forman parte de sociedades que se inscriben exclusivamente dentro del territorio de la provincia de León. Se trata de Riomanzanas, Paladio, Pizarras del Sil, Valdelacasa, Armadilla, Pizarras Forcadas y Ferloga S.L.. El resto forman parte de centros de trabajo que comparten ubicación entre León y la provincia de Orense. Es el caso de Canteras Padesa y Pizarras Las Arcas.
Eso significa que los viernes no se trabajará en una parte de las explotaciones del grupo. Pero no existe de antemano un número determinado de afectados por la medida entre los 400. La regulación, que incluye un parón en Semana Santa, se efectuará en conexión con la demanda puntual de un producto o de una cantera en particular y podría alcanzar en total a 56 días de este año.
La empresa lamentó ayer las supuestas «tergiversaciones» que se han realizado sobre la nueva estrategia para sostener el nivel de empleo en sus canteras —fundamentalmente del Bierzo y La Cabrera— frente a la caída de ventas en el mercado internacional.
«Los trabajadores, sindicatos y la división de pizarra de Cupa Group, ante la caída de las ventas, agudizada en los últimos meses, especialmente en los mercados francés y belga, han pactado de común acuerdo una flexibilización de producción, de un día a la semana, en algunos de sus centros productivos durante el año 2013», subrayó la compañía en un comunicado. En el mismo lamenta explícitamente las críticas difundidas el pasado lunes desde IU «imputando a la empresa comportamientos absolutamente falsos».
«En Cupa entendemos que, ante una situación de contracción de la demanda como la actual, que nos obliga a reducir las producciones, la opción menos traumática para los trabajadores es la aplicación de un ERE suspensivo, es decir, sin despidos», argumentó un portavoz del conglomerado, que resaltó que en los peores años de crisis ha creado 180 nuevos empleos sólo en sus canteras y naves de transformación.
La dirección de Cupa interpreta algunas actitudes político-sindicales como un intento de perjudicar la imagen de solvencia de una empresa que, resaltaron, no ha hecho más que incrementar empleo desde el 2009 hasta la actualidad. El hólding industrial pasó de contar con 869 trabajadores en el año mencionado a los 1.049 que ocupa directamente en estos instantes.
Sostén local
«Como todos nuestros trabajadores saben, en Cupa siempre se ha dado la máxima importancia al empleo, especialmente en los municipios donde se encuentran nuestras explotaciones y es nuestra responsabilidad ser capaces de defender el empleo creado y de generar nuevos puestos de trabajo, lo cual en los momentos actuales nos reconforta especialmente», añadió la misma fuente. «Nuestro compromiso con el empleo y con los pueblos y municipios donde se ubican nuestras empresas es absoluto y así va a seguir siéndolo en el futuro», remarcaron desde el grupo. Fuentes sindicales confirmaron el acuerdo total sobre el expediente suspensivo con los representantes de los trabajadores en función de la demanda productiva.