La Audiencia Nacional revisa la validez de los 466 despidos de Vitro
Los abogados mexicanos de la multinacional logran aplazar el juicio al 15 de marzo.

Trabajadores de Vitro Cristalglass en la comarca manifestándose por Ponferrada contra el cierre en junio del 2012.
La Audiencia Nacional ha comenzado a revisar la validez del expediente de regulación de empleo que terminó el despido de 466 trabajadores de Vitro Cristalglass en toda España —421 en el Bierzo— después de que un grupo de 30 trabajadores de la empresa en Madrid hayan planteado un conflicto colectivo por entender que todo el proceso ha estado salpicado de irregularidades.
Los trabajadores pretenden que un juez de la sección social de la Audiencia declare improcedente los despidos y ante la imposibilidad de readmitir a los trabajadores en una empresa sin actividad condene a la matriz mexicana a hacerse cargo del pago de las indemnizaciones. De momento, los abogados de la matriz mexicana de Vitro lograron aplazar ayer aplazar la vista oral hasta el próximo 15 de marzo. Los letrados alegaron indefensión porque no habrían tenido tiempo de revisar la causa y el juez Ricardo Bodas accedió al aplazamiento, según informaron fuentes de los denunciantes.
La Audiencia Nacional había citado ayer a los directivos de Vitro en España para comenzar a revisar los despidos, en vista de que los denunciantes se han quejado de la falta de transparencia con la que se habría desarrollado del Ere. Los denunciantes entienden que la empresa no ha justificado de forma suficiente y la situación que le llevó a solicitar voluntariamente un concurso de acreedores y que ha dejado a los trabajadores, por el momento, sin recibir la liquidación y el finiquito de sus contratos.
Los abogados de la empresa aseguraron ayer, según fuentes de los trabajadores, que Vitro no dispone de fondos para hacer frente a las indemnizaciones y arrastraría una deuda de unos 75 millones de euros. Los denunciantes, por el contrario, entienden que la empresa «sólo quería cerrar a toda costa y no tenían intención de pagar a los trabajadores», y sospechan que, en vista de que los directivos todavía siguen en sus puestos, pueda reiniciar la actividad más adelante «con otro nombre».
«La empresa empezó a exigir el pago por adelantado a los clientes, pero fue así como los clientes se fueron. Así cualquiera cierra», se lamentó una de las trabajadores que ha presentado la denuncia laboral.
Fuentes de la plantilla en el Bierzo aseguraron que la empresa ha tratado de pactar el pago de las indemnizaciones antes del juicio en previsión de que la Audiencia obligue a la matriz mexicana a asumir el pago de 45 días por año en lugar de 20.