NUEVO MAZAZO A LA ECONOMÍA COMARCAL. UN PROYECTO VITAL NO SÓLO PARA LA AGRICULTURA
El campo berciano pierde 27 millones
Acuanorte anuncia que da de baja en el europrograma Feder la modernización del Canal Bajo del Bierzo por la oposición de los regantes y el «alto riesgo» económico de no poder finalizar la obra en el plazo legal.

Estado del Canal Bajo, en uno de sus tramos semiurbanos, entre Ponferrada y Camponaraya en una fotografía tomada ayer.
La depauperada economía berciana está a punto de recibir una nueva bofetada con la pérdida de más de 27 millones de euros, el presupuesto de la modernización de uno de los grandes ejes de irrigación del sector agroalimentario de la comarca, el Canal Bajo del Bierzo. Seis años después de tiras y aflojas sobre la ejecución de esta macroinversión, la sociedad estatal Acuanorte acaba de comunicar a la comunidad de regantes y a los tres ayuntamientos «beneficiados», los de Ponferrada, Camponaraya y Carracedelo, que ha «dado de baja» el proyecto en el marco de las subvenciones europeas con las que estaba aprobada su financiación al 80%.
La comunicación oficial, fechada el martes 19, fue recibida ayer por todas las entidades involucradas en las obras de modernización, que abarcan más de 3.200 hectáreas cultivables. La directora general de Acuanorte, Isabel Pérez Espinosa, rubricó una carta dirigida a la junta de gobierno del Canal Bajo en la que tras una prolija exposición de motivos concluye: «Por todo lo expuesto y dados los requisitos contenidos en el último acuerdo de la junta de gobierno de la Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Bierzo, el Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio Ambiente, a propuesta de esta sociedad estatal y con el fin de asegurar, con proyectos viables, la absorción de las subvenciones programadas en el Programa Operativo Feder de Castilla y León, periodo 2007-2013, ha acordado dar de baja esta actuación dentro del actual marco de subvenciones del Feder».
La taxativa determinación tiene como último punto de desenlace la notificación de hace un mes de la comunidad del Canal Bajo de su oposición a la firma del acuerdo con Acuanorte. La directora general recordó de nuevo que para la ejecución de la modernización de la infraestructura sin que se pierdan los fondos europeos que costean en un 80% los trabajos, el proyecto debería estar finalizado el 31 de diciembre del 2015. A partir de ese momento cualquier intervención no se vería amparada por las euroayudas. Por lo tanto deberían ser las administraciones o bien los propios regantes los que asumieran el sobrecoste. Es algo que los portavoces de los 6.000 comuneros han rechazado de plano sobre todo en el último tramo de las negociaciones del convenio ante la premura de tiempo para cumplir los plazos exigidos por Europa.
Acuanorte es muy precisa en este sentido en su comunicación a propósito de la cancelación del proyecto. «La modernización del Canal Bajo cuenta con un presupuesto de inversión de 27,2 millones de euros y un plazo previsto de ejecución de las obras de 24 meses sin interrupción, a los que hay que sumar los meses necesarios para la tramitación administrativa del expediente del proyecto y para la licitación y adjudicación de las obras», expone su directora general. Y a renglón seguido, argumenta: «Estas previsiones, teniendo en cuenta la fecha en la que nos encontramos, tienen como consecuencia concluir el alto riesgo de incumplimiento de las condiciones de aplicación de la totalidad de los Fondos Europeos asignados al a misma y el consiguiente déficit de financiación resultante».
Enorme patata caliente
Bajo este enfoque, la sociedad estatal ve «inviable» continuar con la tramitación del borrador del convenio con los regantes y los ayuntamientos de Ponferrada, Camponaraya y Carracedelo y que el mismo pueda ser autorizado por el Ministerio de Hacienda «dado que no está contemplado que la sociedad estatal —enfatiza— asuma compromisos financieros por encima de lo previsto en su convenio de gestión directa».
El varapalo, además de para el sector agrario en general, supone un serio revés para los ayuntamientos «beneficiados» por las obras, y desde otra óptica la primera gran patata caliente para el bipartito ponferradino, que ha apostado desde el primer día por el proyecto. Entre otras razones porque incluiría el soterramiento del canal entre Compostilla y Cuatrovientos. Incluso el nuevo alcalde, Samuel Folgueral, contactó el pasado fin de semana con el presidente de los regantes y con Pérez Espinosa para interesarse por el porvenir de la actuación.