Cosmos firma el ERE y asume el sobrecoste laboral
La empresa respeta el acuerdo alcanzado antes de la aprobación del Real Decreto.
La factoría de Cementos Cosmos, del grupo Votorantim, en Toral de los Vados.
La dirección de Cementos Cosmos ha decidido seguir adelante con el expediente de extinción negociado con el comité de empresa a pesar de las condiciones que impone el nuevo Real Decreto aprobado el día 16 de este mes por despedir a un número elevado de trabajadores mayores de 50 años. Por lo tanto, asume el sobrecoste laboral que ello conlleva y deberá hacerse cargo de los subsidios por desempleo y las prestaciones a la Seguridad Social, ya que los 30 despedidos de la fábrica de Toral de los Vados están entre los 58 y los 63 años. Dirección de Recursos Humanos y comité firmaron en la mañana de ayer el ERE, que comenzará a aplicarse de forma inmediata pero que contempla la salida gradual de los operarios de la planta berciana de aquí hasta final de año.
«La compañía asume la nueva normativa y respeta en su totalidad los acuerdos alcanzados con los trabajadores antes de la publicación de esta nueva norma que produce un cambio sustancial en la situación, ya que supone elevar los costes pactados en un primer momento», aseguraron fuentes de la empresa, eludiendo especificar cifras concretas sobre la cantidad de dinero que tendrá que aportar a mayores Cosmos —perteneciente desde hace unos meses a la multinacional brasileña Votorantim— debido a esta reforma legal.
Así se pone fin a un proceso de negociación que se ha extendido más allá de un mes y que ha dado forma a un ERE extintivo al que en Toral de los Vados se han acogido 30 trabajadores de forma totalmente voluntaria y que contempla el traslado de 21 operarios desde la factoría lucense de Oural hasta la berciana de forma inminente. Cada uno de los trabajadores que a partir de ahora se va al paro percibirá una indemnización de 30 días por año trabajado hasta un máximo de 22 mensualidades.
«Estamos ante un proceso de carácter inmediato en tanto en cuanto una fábrica está en funcionamiento y otra no está funcionando a pleno rendimiento», recalcaron desde la compañía. Y es que el nuevo cambio y la creación de una única plantilla para las dos plantas de producción de clínker refuerza el papel de la cementera berciana, pues sobre ella recae el grueso de la producción y apenas sufre variaciones en su plantilla teniendo en cuenta que los 30 despidos se suplen con 21 nuevas incorporaciones.