fabero
El PSOE acusa al alcalde de dejar sin efecto el plan de emergencia social
La portavoz pide el cese de Cerezales por dejar tiradas a las familias más pobres.

Fachada del consistorio faberense durante los encierros mineros de junio del año pasado.
El primer partido de la oposición en el Ayuntamiento de Fabero, el PSOE, acusó ayer al alcalde, el popular José Ramón Cerezales, de incumplir premeditadamente un acuerdo plenario para favorecer la ayuda a las familias más castigadas por la crisis en el municipio. La portavoz socialista, Mari Paz Ramón, recordó que cuatro meses después de que el Pleno aprobase una propuesta para contribuir a la emergencia social con las aportaciones de los concejales de la asamblea, dicho acuerdo sigue sin aplicarse.
Ramón indicó que aunque dicha proposición socialista saliera adelante sin los votos del PP su contenido debería ser ya firme. Por esta razón, al tratarse de un asunto tan delicado, para la número uno del PSOE, Cerezales debería presentar incluso su dimisión. «Que dimita por no defender tampoco en esto al municipio y a quienes peor lo están pasando», enfatizó.
El acuerdo de desarrollar un Plan de Ayudas de Emergencia Social con una parte de los ingresos anuales de los concejales se adoptó ya el pasado mes de noviembre con el voto favorable de la mayoría de la Corporación faberense. Pero la situación se ha ido enquistando conforme se ha ido agravando la crisis del sector minero.
«Por eso pedimos la reprobación de este alcalde insensible que desprecia a los vecinos que están pasando una grave situación y exigimos su inmediata dimisión porque en esto, como a la hora de reivindicar para Fabero ante la Junta o el Gobierno central, el regidor del PP demuestra una vez más su desprecio y su indiferencia», se explayó Martínez con el punto de mira colocado inequívocamente sobre la primera autoridad local.
Lo que deberían aportar los ediles de la asamblea al fondo social que reivindican los socialista sería una catorceava parte de las inmdennizaciones percibidas a lo largo del año pasado, que se detinarían a las familias más necesitadas. Para los socialistas, no puede permanecer en su puesto un alcalde que admite que con la crisis y el desmantelamiento del sector minero que está ejecutando el Gobierno aumentan las familias faberenses sin recursos, sin trabajo y hasta sin alimentos. Para la portavoz, un representante público no puede ser mero espectador de esa miseria pero que luego vive de espaldas a esa realidad.
El gupo socialista cree que esta «insensibilidad social tan propia de la derecha» se une al «pasotismo absoluto» cuando se trata de reivindicar proyectos, inversiones y mejoras para el futuro de Fabero como la vía Rápida Fabero-Fresnedo, el Parque Temático de la Minería o la apertura del centro de grandes discapacitados.
Sin pretextos
Su portavoz ya se adelantó sin embargo a matizar, en relación con esta serie de proyectos, que en el caso del plan de emergencia al alcalde y a su equipo no le vale el pretexto habitual de que se trata de un «problema heredado».