La central de Compostilla emplea ya a 250 operarios en la revisión del grupo 4
Los trabajos, en los que participan 40 contratas, durarán hasta mediados de mayo.

La central térmica de Cubillos del Sil.
Con el paro escalando de manera incesante en el Bierzo desde que se inició el 2013, incluso en contra de la tendencia nacional a la baja del mes de pasado mes marzo, Endesa aplicará un bálsamo hasta mediados del mes de mayo al deprimido mercado laboral en la comarca. La eléctrica ocupa desde ayer lunes de manera eventual a 250 trabajadores en la revisión de su grupo 4 de la central de Compostilla II. Esta es una de las cuatro unidades de producción activas del complejo térmico de Cubillos del Sil y cuenta con una potencia instalada de 359 Mw.
En las distintas tareas contratadas por Endesa se implicarán 250 operarios a través de las distintas contratistas especializadas en la revisión y de manera escalonada. El coste de estos trabajos para la compañía energética asciende a unos cinco millones de euros.
La última revisión de este grupo, puesto en funcionamiento en el año 1981, se realizó por última vez a finales de 2007, coincidiendo con la construcción de las plantas de desulfuración de los grupos 4 y 5, según explicaron fuentes de la compañía coincidiendo con la incorporación de los primeros turnos de trabajo. Las labores contratadas durarán no obstante sólo hasta mediados del próximo mes de mayo. En total, en las mismas participarán cuarenta empresas diferentes, la mayor parte de las cuales son proveedores habituales de la compañía, como Maessa o Moncobra, las dos principales.
Cero accidentes
Desde Endesa se insistió ayer especialmente, en medio de un clima de especial sensibilidad con la contratación sobre todo en el entorno de la térmica de Compostilla, en los criterios seguidos para la selección de las contratistas. De manera esencial, atendiendo de un lado a las ofertas económicas y de otro al compromiso en la prevención de riesgos laborales, «ya que se considera prioritario velar del mismo modo por la seguridad de los trabajadores propios como de los empleados ajenos, para lograr así el objetivo de ‘cero accidentes’ que la empresa promueve», subrayó un portavoz de la empresa eléctrica. «Este reto requiere un gran esfuerzo, dado el elevado número de personal externo que se moverá por la instalación mientras la central mantendrá disponibles sus restantes grupos para atender la demanda del mercado», remachó.
Endesa es muy estricta en el mantenimiento preventivo como fórmula idónea para evitar averías. Cada uno de los grupos que componen la central está formado por caldera, turbina y alternador como equipos principales. El estado de los distintos elementos será revisado y parte de las piezas serán sustituidas por otras nuevas. Estas labores preventivas incluyen la inspección de espesores de los conductos que forman las paredes tubulares de la caldera de combustión y la sustitución programada de buena parte de ellos, así como la reparación y renovación de distintos componentes de la torre de refrigeración.
Este tipo de acciones programadas se realizan en razón de dos parámetros: haber alcanzado las 30.000 horas de funcionamiento o haberse cumplido los plazos establecidos por la legislación vigente para equipos a presión.