La moción de censura en el PSOE irá adelante si no dimiten Castellano y Vega
Los críticos esperan esta semana una solución de la provincial o presentarán las firmas.

Helena Castellano y Antonio Vega en la asamblea del 22 de marzo.
No hay vuelta de hoja. O se van o los hacen irse presentando en breve las 60 firmas que avalarían una moción de censura contra la actual ejecutiva local del PSOE de Ponferrada. El sector crítico con la gestión de la actual secretaria general de los socialistas ponferradinos, Helena Castellano, y también con la del vicesecretario, Antonio Vega, dejaba ayer bien claro que no les sirve ninguna componenda que no pase por la dimisión forzada o baja voluntaria de Castellano y Vega de sus cargos orgánicos en el partido. Todo porque les consideran responsables de lo que los mismos críticos califican como «desaguisado» en torno a lo sucedido con la moción de censura presentada por el actual alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, con los votos de los concejales de los independientes de IAP.
En principio, el grupo de militantes —que cuenta ya con las 60 firmas necesarias para que prospere la convocatoria de una asamblea que forzaría la marcha de la secretaria local del PSOE mediante una moción de censura— ha dado de plazo esta semana a la dirección provincial. Esperan que hablen o negocien con todas las partes implicadas y que les pongan encima de la mesa una solución o alternativa. Una solución que sólo tiene una alternativa, a juicio de los promotores de la referida moción de censura: la salida de Helena Castellano de la secretaría general, y con ella el resto de la ejecutiva local ponferradina, incluyendo de manera directa al vicesecretario Antonio Vega. A Vega lo consideran como el claro nexo de unión entre el partido y el actual alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, quien dejó el PSOE forzado por el posicionamiento zozobrante a nivel nacional de Alfredo Pérez Rubalcaba.
Los promotores de la recogida de firmas para la moción de censura contra la actual dirección del PSOE de Ponferrada han decidido dar un margen de maniobra a la ejecutiva provincial. Según mantienen, no quieren mayor fractura en el partido de la ya existente. Pero a la vez no están dispuestos a ceder o dar marcha atrás en su empeño por descabezar a los responsables que dejaron al PSOE local tocado en lo orgánico y en lo económico con la marcha de Aníbal Merayo, Montse Santín y el propio Folgueral.
Los críticos calificaron como «difuso» el comunicado de la provincial del partido sobre una posible salida al conflicto interno del PSOE. Y dejaban bien claro que ellos, que han pedido las firmas de los militantes descontentos, no participarán en «ningún apaño de la situación». «O marcha Helena, o adelante con la moción como mal menor. Eso es irrenunciable», dicen. Incluso se opondrían ante los rumores de un ascenso de Castellano a la vicesecretaría provincial que dejó la renuncia de Folgueral. Este diario intentó ayer sin éxito contactar con Castellano.