Dos kilómetros de un carril de la A-6 en Montearenas, cortados por un derrumbe
Se reabrirán al tráfico cuando cesen las lluvias y se pueda actuar en los taludes.

El carril derecho está cortado entre los puntos kilométricos 382 y 384, en dirección a La Coruña.
El efecto de las lluvias se ha hecho sentir en la A-6, después del socavón surgido en la carretera que une Molinaseca con Riego de Ambrós, y el peligro de derrumbe llega a la principal arteria de comunicación de la comarca, tanto con Galicia como con el resto de la Península. La circulación se reduce a un único carril desde el punto kilométrico 382 al 384 de la autovía como consecuencia de la inestabilidad que amenaza a la ladera que acota el vial en sentido La Coruña. En el punto kilométrico 383 ya se ha producido un pequeño desprendimiento de tierra parado en el arcén y que se frenó con un murete de contención.
Los conos y la señalización acotan el carril impidiendo el tránsito de los vehículos por los dos kilómetros afectados, que se mantendrán así, sin tráfico, hasta que cesen las lluvias y los operarios de Conservación de Carreteras puedan actuar sobre el terreno para fijarlo. La reducción del carril se advierte ya en el panel informativo luminoso del punto kilométrico 362, poco antes de la primera salida a Bembibre.
La reducción a un único carril en la autovía del Noroeste comienza justo a la altura del desvío a Ponferrada, en la salida Este y en el marco de la zona de acceso y salida de la capital berciana por Montearenas. Esta situación ha ralentizado el tráfico en la autovía en las horas punta, ya que la incorporación de los vehículos ha sido más lenta como consecuencia de la existencia de un solo carril.
Ha sido el operativo de Conservación de Carreteras que trabaja en el tramo berciano el que alertó de la situación de la ladera, por lo que a finales de la semana pasada se comenzó a actuar para reducir el tráfico en el carril más próximo al talud. El carril no se reabrirá al tráfico hasta que cesen las lluvias y los operarios puedan comenzar, una vez que esté más seco el terreno, a trabajar en la zona para fijar y asegurar la tierra que está suelta como consecuencia de la humedad que ha ido acumulando en los últimos días. El corte se ha efectuado «de forma preventiva» para evitar incidentes graves, mientras los operarios continúan vigilando la zona.