José Antonio Pacios, industrial del año
La Fele galardona al discreto propietario de DDM, una de las pocas empresas que capea con éxito la crisis en León con importantes contratos en automoción y . defensa.

José Antonio Pacios Rivera.
José Antonio Pacios rehuye habitualmente los focos mediáticos todo lo que puede. Por eso en el fondo, sin duda agradecido, parece que refunfuña por el galardón que acaba de otorgarle la Fele en el Bierzo como industrial del año. El reconocimiento supone de algún modo arrebatarle la discreción con la que se mueve cómodamente y se entrega a la gestión de DDM, una compañía dedicada a la matricería y a la fabricación de moldes en una planta de más de 20.000 metros cuadrados en el polígono de Cabañas. En ese clima refractario a los agasajos, Pacios, nacido en la localidad de Santalla (Priaranza) pero criado en Cortiguera (Cabañas), ha levantado en los últimos veinte años un pequeño imperio de alta tecnología, ligado a sectores tan potentes como el de la automoción y al de la defensa. De los talleres de DDM Matricería y Moldes y DDM Matricería Plastic, salen piezas, carcasas y todo tipo de molduras para las factorías de las principales multinacionales automovilísticas del país y también para diversas compañías armamentísticas.
15 millones desde Cabañas
La patronal premia oficialmente la trayectoria de este industrial hecho a sí mismo, que se formó profesionalmente con un expediente brillante en la antigua Sindical ponferradina. Pero en el fondo es un reconocimiento a un modelo que se está revelando de auténtico éxito frente a los embates de la crisis que se han llevado por delante a algunos de los buques insignia de la industria berciana y leonesa. DDM factura anualmente más de 15 millones de euros y emplea de manera estable a más de 70 trabajadores en su planta de Cabañas y en la ingeniería con la que opera desde Gijón, donde Pacios fundó en 1976 su primera sociedad. El, al margen de la gestión, sigue siendo su cerebro técnico. El 24 de mayo recibirá el aplauso del empresariado durante la imposición de la insignia de oro en un acto público.