La víctima no quiso indemnización y abandonó la casa aunque era suya
El Supremo considera en la sentencia definitiva que la declaración de la víctima tiene persistencia, porque mantuvo siempre la misma versión. Aprecia también verosimilitud, puesto que el parte médico de los forenses atestigua que el tipo de lesiones que presentaba la mujer son compatibles con un forcejeo y con el acto de oponer resistencia y finalmente hay ausencia de incredibilidad subjetiva, pero la intención de la mujer no era perjudicar al acusado. De hecho, abandonó la vivienda que compartían a pesar de que era propiedad de su madre y renunció a exigirle cualquier indemnización. «En definitiva, existen dos versiones de hechos completamente distintas e incompatibles entre sí, y determinar la mayor o menor credibilidad de aquéllas corresponde al Tribunal de instancia, no siendo posible realizar una nueva valoración de la prueba practicada como realmente pretende el recurrente».
Conclusión irracional
«Sólo una conclusión arbitraria o irracional podría generar la censura casacional de la prueba de cargo, lo que no sucede en el presente caso; por cuanto la sentencia impugnada ha realizado una valoración racional de la prueba practicada en el juicio oral sujetando su apreciación a los criterios anteriormente expuestos; sin que esta Sala, carente de la percepción inmediata en el desarrollo de la prueba, pueda variar la convicción racionalmente valorada. Las notas de persistencia, corroboración y ausencia de incredibilidad subjetiva que han sido apreciadas por el Tribunal de instancia, extraídas desde la apreciación directa y la valoración de la testifical de la víctima, aparecen corroboradas por elementos objetivos, informes médicos y declaraciones testificales, por lo que no cabe calificar la conclusión probatoria que la sentencia recoge como absurda, ilógica o arbitraria o abiertamente contraria a la lógica y la experiencia».