El estado de la mujer tiroteada experimenta una gran mejoría
El padre de Rosa asegura que está ya «fuera de peligro» .

La policía ante el coche de Rosa, en el que murió su compañero Juan.
Félix Barreiro, el padre de Rosa, la mujer de 31 años que fue tiroteada el pasado sábado en Cuatrovientos (Ponferrada) presuntamente por su ex pareja, se mostraba ayer optimista en cuanto al estado físico de su hija. «Está mejorando mucho, va muy bien y estamos muy contentos; lo peor ha pasado y creemos que ha salido del riesgo del peligro por su vida», indicaba Barreiro por teléfono desde el Hospital de León.
Eso sí, su hija sigue en la uci, esperan que salga pronto de ella, pero las heridas que ha sufrido son brutales. «Sigue con muchas lesiones; por el ojo izquierdo no ve, por el oído izquierdo no oye, tiene algunos nervios destrozados, la mandíbula rota y en la parte posterior del cráneo le falta hueso y tendrán que reconstruirlo; tiene un montón de cosas mal todavía; ahora son cosas más bien físicas, pero ha salido ya del riesgo de vida», indica el padre de la víctima.
Preguntado si su hija ha hablado de lo sucedido, cuenta que de momento no: «Se ve que sí recuerda, porque tiene mucho miedo; cuando estás con ella, ella sólo intenta darte la mano y que no se la sueltes, quiere estar arropada».
Félix Barreiro quiere agradecer de manera muy especial la labor de todo el servicio médico del Hospital de León por las atenciones recibidas y su gran profesionalidad para salvar a Rosa. «Ellos creen que lo peor lo hemos pasado y ahora, lo otro, ya va a ser cuestión de tiempo», expresa agradecido Barreiro. Esta misma persona quiso también lanzar un mensaje de agradecimiento y apoyo a los padres y resto de la familia y amigos de Juan Padilla, el joven de 31 años que moría tiroteado en el coche de Rosa el pasado sábado por los disparos que presuntamente hizo Luis Antonio Rodríguez Hierro, de 54 años, quien tras creer que había matado a los dos, se quitó la vida cerca de Espinoso de Compludo y dejó una nota manuscrita en la que decía: «Yo maté a Rosa». Félix Barreiro era franco: «Nosotros, por lo menos, aún tenemos a nuestra hija; pero esa gente no tiene a su hijo, que es mucho peor; por eso quiero mandarles un ánimo y apoyo muy grande».