Folgueral tendrá «en días» las cuentas que quiere consensuar con el PP
El alcalde «tiende la mano a la colaboración» para trabajar de forma conjunta.
«Estamos ultimando el primer borrador y en cuestión de días lo presentaremos para empezar a trabajar, espero que de manera conjunta». El alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, volvió a dar un plazo ayer a las cuentas municipales para este año y avanzó que no se contemplan grandes proyectos, sino que el objetivo central del actual equipo de gobierno es «mantener» lo que ya existen en la ciudad.
«Siempre tiendo la mano a la colaboración porque ahora mismo los barcos se sacan conjuntamente, nunca en solitario», remarcó el regidor en clara referencia a los concejales populares en la bancada de la oposición, a los que hizo el llamamiento para «hacer un proyecto de desarrollo para el municipio en positivo».
Folgueral precisó que durante los últimos años se han hecho muchas inversiones en Ponferrada y que ahora estos equipamientos y servicios públicos precisan de mantenimiento para que sigan prestando su función. «Ése esfuerzo de mantenimiento que ha sido olvidado durante los últimos años hay que llevarlo ahora a cabo, porque la prioridad es seguir manteniendo la ciudad», sentenció el alcalde.
Por este motivo, Samuel Folgueral no avanzó cuáles serán las actividades que podrán ejecutarse a cargo de las arcas municipales hasta que no se concreten los presupuestos definitivos, de los que está previsto que se presente un borrador en los próximos días sobre el que los grupos políticos deberán aún trabajar.
El alcalde, que acudió a las fiestas de Flores del Sil, aprovechó la ocasión para criticar la actitud de los ediles populares, a los que acusó de «llevar mucho más tiempo que dos meses en la oposición, es decir, llevaban mucho tiempo sin gobernar en el Ayuntamiento», ante las críticas constantes y tras reclamar una actitud «positiva para sacar de una terrible situación a la ciudad».
Sentimiento minero
Folgueral matizó que Ponferrada se siente minero aunque no es un municipio como tal y acusó al Gobierno de Rajoy de «colocar en el lecho de muerte y dar la extrema unción» al sector. Por este motivo, exigió que «de una santísima vez, el Gobierno sea capaz de dar las ayudas y si no llega a un acuerdo con el empresario, que paguen a los mineros», ante el deterioro que están sufriendo tanto las familias de los productores como las comarcas en las que viven.